jueves, 10 de enero de 2008

Patatín y patatán

A menudo me asombra el aplomo con el que algunas personas deponen sus sentencias. Esto es así, esto es asá; patatín y patatán. En general resulta curioso, y cuando de temas literarios se trata ya es la hostia. Un ejemplo que siempre me viene a la mente: el escritor que en la radio o en la televisión afirma levantando una ceja que "en España se publica demasiado"... ¡Joder, pues no publiques, capullo! En un momento de mi vida pude echar un vistazo a ese mundillo, y lo que vi me espantó de tal modo que todavía estoy corriendo. ¿Realmente era obligatorio comportarse como una petulante cacatúa para ser tomado en serio? Cuando descubrí este territorio, esta posibilidad de publicar a gusto del autor, sin intermediarios, sin cobrar, sin pagar, sin tener que soportar pelmazos ni tener que chuparle el culo a nadie, creí haber descubierto el paraíso. Y lo es. Aunque, como ya digo, a menudo me haga gracia el aplomo con el que éste dice: "los blogs son un ejercicio de narcisismo", o aquel otro afirma preguntando: "¿qué sentido tiene publicar cada día si no se gana dinero con ello?", y patatín y patatán.

Hay algo muy poderoso en esta nueva manera de escribir para ser leído (por uno, por ocho, por cuarenta, por dos): la absoluta libertad de ambas partes: nadie está obligado a escribir, nadie está obligado a leer; nadie cobra ni paga por ello; pasar de largo o regresar es igual de fácil. Por eso pienso que los blogs son una de las prolongaciones naturales de la primera internet, aquella en la que lo sustancial era compartir. Y lo mejor de todo es la emancipación, la absoluta desfachatez, esta sensación, cierta y verdadera, de escribir lo que uno quiere y como quiere, lejos de los patéticos "vinos españoles" y las palmadas en la espalda, libre y obsceno en el paraíso.

14 comentarios:

TERESA, LA DE LA VENTANA dijo...

Totalmente de acuerdo, Jesús. Además, los lectores están mucho más cerca de ti, hasta el punto de que pueden incluso tirarte de las orejas, y abrirte los ojos.

Gracias.

Jesús Miramón dijo...

Un beso, Teresa, y buenos días :-)

Portorosa dijo...

Pues sí. Libertad de elección en todos los sentidos, de principio a fin. Y la responsabilidad de elegir bien, o de sufrir las consecuencias.

Un abrazo.

Ana dijo...

No había podido pasar por aquí hasta hoy...he estado releyendo lo que tenía pendiente, porque me gusta mucho leerte (que lo sepas) y estoy de acuerdo contigo casi siempre, pongamos un 90% de las veces, claro que hoy, con este post en concreto, estoy de acuerdo al 100%. Deseo para ti y tus seres queridos lo más mejor en este año, y en los siguientes. Ojalá que el 2008 esté lleno de letras para leer (y se disipen las de pagar)

Besos

Jesús Miramón dijo...

Ah, pero elegir es lo que hacemos constantemente, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.

Un abrazo, Portorosa.

Jesús Miramón dijo...

Hola, Ana, siempre me alegra verte por aquí. Un beso y feliz año nuevo :-)

Juan Avellana dijo...

Amén.

Ya solo nos falta tirarle una pedrada también a los escritores: ahora que existen los blogs, espero no oír más la queja del aspirante a escritor que es un artista puro al que todo el mundo editorial le hace trampas. ¿Quieres escribir? ¿De verdad? Pues ahí afuera tienes una pantalla y por lo menos uno o dos lectores. ¿Qué más quieres? Hala, a escribir.

Jesús Miramón dijo...

¿Una pedrada a los escritores? ¡Jamás! Ellos mismos se ocupan de esas cosas (con reiterada delectación).

Berna dijo...

No puedo esar más de acuerdo.

Besos,

Berna (nueva por aquí y casi vecina tuya)

Jesús Miramón dijo...

Hola, Berna, bienvenida y encantado de conocerte.

Luis Rivera dijo...

Jesús: tal vez conozcas la anécdota. Le preguntó un periodista a Samuel Beckett que era lo que había querido decir al escribir una (no recuerdo cual) de su obras. Él miró al preguintón con aire distante y contestó. "Exactamente lo que he dicho".
Demasiados intermediarios y demasiadas justificaciones. Lo escrito, escrito está.

Jesús Miramón dijo...

Sí, lo escrito escrito está (aunque sea en el agua), y cuantos menos intermediarios existan entre autor y receptor, mejor. Cuando pienso en literatura suelo recordar las pinturas rupestres, las figuras y también, sobre todo, las siluetas de manos como las que aparecen en una de las fotografías de la portada de este blog.

neunaiz dijo...

Totalmente de acuerdo, jesus. Lo mejor de los blogs es que puedes leer escritos que jamas habrían sido publicados porque no reunen las "condiciones" y sin embargo son 100.000 veces mejores y mas evocadores que todo lo que hayas podido leer. Es como si le leyeras un cuadeno guardado en una mesilla al que escribe ..y me encanta. Yo es que soy muy voyeur. Lo que daria por robarle un cuadeno de los de verdad!!! Ja,ja

Jesús Miramón dijo...

Los blogs son islas vírgenes abiertas a la exploración.