lunes, 12 de octubre de 2009

Ojos pequeños

El hecho es que jamás imaginé que me convertiría en el hombre que soy. Que me haría tan grande, que pesaría tantos kilos, que tendría tantas canas. Me miro en el espejo y no me reconozco. ¿Esconden alguna verdad esos ojos pequeños en el rostro tumefacto?

15 comentarios:

NáN dijo...

Los ojos, imagino que sí, por lo que te he leído. El rostro tumefacto revela la verdad de la vida.
Digo yo.

Gemma dijo...

A mí me empieza a ocurrir lo mismo. Llega un momento en que de pronto la edad nos cambia físicamente. Luego, cuando ya habías asumido esa nueva apariencia, vuelves a cambiar, y así hasta alcanzar el asombro que comentas.
Un abrazo

Elvira dijo...

Seguro que eres demasiado duro contigo mismo, pero me has hecho reír porque me has recordado a mí misma ante el espejo.

Y los ojos, como dice NáN, seguro que reflejan mucho. Cuando veo ojos sin expresión, malo.

Aquí me quedaré... dijo...

Sacas y sacas de experiencia...
No es poco.

Saludos

Jesús Miramón dijo...

Hola.

:-)

(Estas dos imágenes se autodestruirán en cuarenta y ocho horas... )

La donna è mobile dijo...

Tú no eres el hombre de Cromagnon. Eres Pedro Picapiedra.

:-)

No, no, espera:

:-))))))))))

(Qué cara de buena persona, Jesús.)

((Como diría mi madre: le sale a la cara lo que lleva por dentro.))

Jesús Miramón dijo...

Oh, Dios, ya me estoy arrepintiendo. ¿Cara de buena persona? Qué se le va a hacer, es mi sino.

La donna è mobile dijo...

Bueno, cara de buena persona... pero a la vez de súpermachote y de súperviril. Eso también.

:-)

Como de partir un árbol entre los dientes en el siguiente fotograma.

Portorosa dijo...

Sin duda, sin duda.

Elvira dijo...

Encantada de conocerle, Sr. Miramón. Sí, cara de buena persona y expresión inteligente. :-)

A filla do mar dijo...

De simpático, para mí de simpático, además.

(Y tiene usted un pelo chulísimo!)

A filla do mar dijo...

Es que da ganas de darle un abrazo, o algo.

estrella dijo...

Encantada de "conocerte", Jesús, aunque si digo verdad, lo estaba antes de que nos mostraras esas dos imágenes que van a autodestrirse.

A mí, que he sido una acomplejada toda mi vida, se me están abriendo los ojos... el archivo fotográfico familiar, que mi marido está digitalizando, me ha dejado boquiabierta. Parece mentira que esa muchacha tan bella fuera yo, no me lo puedo creer, y ya no tiene vuelta a atrás. Me reconfortaré de cuando en cuando mirando una especie de 'altarcillo a la autoestima" que me he montado con unas cuantas de esas fotos.

De todas maneras es verdad que con el tiempo me he ido 'queriendo' más, y me imagino que sea porque la seguridad en uno mismo, si las cosas suceden como deben, aumenta con el paso de los años.

¿Estás completamente recuperado de tu gripe?

Un abrazo.

La luna dijo...

Feo...
jajaja

Jesús Miramón dijo...

En cierto modo ha sido una especie de liberación. Qué tontería, ¿verdad? Igual, como dice Estrella, he ganado en seguridad en mí mismo con el paso de los años. Podría ser. Besos y abrazos (incluída La Luna, jajá).