lunes, 30 de noviembre de 2009

Allá donde miro

Allá donde miro
sólo veo respuestas.

5 comentarios:

Teresa, la de la ventana dijo...

Qué suerte. A mí me pasa últimamente todo lo contrario.

Y lo peor es que no tengo respuestas...

Portorosa dijo...

Pues yo iba a decir lo mismo: qué suerte.

A mí un día me pasa eso, otro, en cambio, solo veo preguntas; otro, dudas, etc.

Un abrazo.

(Y las respuestas que ves, ¿te convencen?, ¿te dejan bien?)

Anónimo dijo...

Eso está bien... si se sabe cuál era la pregunta (Jorge Wagensberg)



Carlos

Jesús Miramón dijo...

Yo diría que la pregunta es mi/nuestra mera existencia. Las respuestas, por supuesto, no siempre son las que desearíamos, pero lo son (cualidad ésta, ser, tan propia como inevitable en la naturaleza, en la realidad).

Y corto y cierro mi participación en esta entrada antes de convertirme en Paulo Coelho.

NáN dijo...

No,¡por el Chianti!, no te conviertas en ello.

El semianónimo Carlos ha citado a Jorge Wagensberg.

El título de un libro suyo me encantó: "Si la Naturaleza es la respuesta, ¿cuál era la pregunta?".

Lo que cuentas, en ti tiene mucho sentido, tanto como la confianza que tenemos en ti y en cómo vives tu vida, cómo la cuentas.

Pero más allá de ese "destilador de resinas" de un poema, que mencioné en un contexto que me dijiste no entendías, creo que un problema del mundo es que la gente acapara y acepta respuestas, cualquier respuesta.

Lo que casi nadie hace ya es "preguntas". Y es que no es fácil una buena pregunta.