jueves, 3 de junio de 2010

Encuentro con Berna

Apoyado en uno de los soportales de piedra de la plaza mayor de Graus espero a Berna, una amiga de la red a la que hoy conoceré personalmente por primera vez. Estoy nervioso y trato de calmarme mirando el vuelo de los pájaros que chillan en el espacio rectangular. Como Berna, a pesar de ser madrileña de nacimiento, es de origen chino, yo tendré ventaja a la hora de identificarla, pues ella ignora mi aspecto. ¿Por qué estoy tan nervioso? Hemos hablado varias veces por teléfono y nos hemos escrito, así que en cierto modo ya nos conocemos. Supongo que lo que me pasa, por infantil que resulte, es que temo decepcionarla.

Cuando ella aparece mira durante unos instantes a su alrededor. Me acerco, le digo: «Hola, Berna», reímos, nos damos dos besos y de pronto, como por arte de magia, la tensión desaparece. Le cuento que el corazón me latía a toda velocidad. Nos sentamos a la mesa de una terraza y pedimos unas cañas. Ella ha traído su último libro para regalármelo. Durante dos horas hablaremos de nosotros, de literatura, de familia, del campo, de la ciudad. Comprobaré una vez más que las personas que conocemos a través de internet son tan interesantes y generosas en un lado de la pantalla como en el otro, y también apasionadas, inocentes y dotadas de una genuina curiosidad.

27 comentarios:

Teresa, la de la ventana dijo...

Qué suerte tiene Berna...

NáN dijo...

Totalmente de acuerdo. No he tenido ni un solo fallo en los conocimientos personales.

Y chincha raibiña que el día 19 recita en una librería de mi barrio.

C. Dolores Escudero dijo...

Has encontrado a una gran mujer.

Espero que puedas disfrutar su amistad, tanto como yo.

Un saludo.

Jesús Miramón dijo...

Suerte la mía, Teresa. Ojalá algún día puede conocerte también a ti y al resto de amigos madrileños. ¿Puedes creer que jamás he estado en la capital de mi propio país?

Jesús Miramón dijo...

Jó, pues sí que chincho rabiño porque me encantaría poder estar escuchando a Berna a tu lado, Nán.

Sobre lo que comentas de conocimientos personales la verdad es que yo he tenido muy pocos, dos o tres nada más, y el encuentro nunca me decepcionó, todo lo contrario. Claro que existe tanta afinidad previa y tanto cariño que ¿como podría ser de otra manera?

Jesús Miramón dijo...

Hola, Dolores, me gustaría mucho que fuese como dices, desde luego. Un saludo y bienvenida a las cinco estaciones.

Teresa, la de la ventana dijo...

¿Cuál es tu barrio, Nan?

Elvira dijo...

¡Qué bien, Jesús! Me alegro mucho. Yo he conocido ya a dos amigos del blog y ha sido estupendo. El curso que viene, cuando vengas a ver a tu hija a Barcelona, si te apetece nos encontramos algún momento que tengas hueco. Me encantaría. Y si quieres te doy mi teléfono para que tu hija pueda llamarme si necesita cualquier cosa en esta gran ciudad. Seguro que es muy espabilada, pero nunca viene mal tener un teléfono amigo por si las moscas.

Un beso

Jesús Miramón dijo...

Muchas gracias, Elvira, estoy seguro de que nos conoceremos, algo que me hace mucha ilusión. Pronto Barcelona será una ciudad familiar para nosotros. Un beso.

Portorosa dijo...

Esos momentos, de los que yo sí he tenido bastantes desde que hace unos cuatro años conocí a mis primeros blogueros, han sido siempre excitantes y muy agradables.

La gente, en efecto, no engaña nada. Hay mucho que leer en un blog como para sacar una impresión equivocada, creo yo.

Y esto, como dice siempre Xavie, es como conocerse al revés: primero por dentro y luego superficialmente.

Tampoco yo he tenido una sola decepción, quitando a NáN :P

Un abrazo, Jesús.

NáN dijo...

Malasaña, en el centrito de Madrid, Teresa. Te advierto que para los días y las horas soy un "ofuscao"; siempre me equivoco (¿existe una dislexia del paso del tiempo?), así que donde dije 19, digo...

"El jueves 17 de junio, a las 20 horas, en la librería Malañasa 23 (calle Manuela Malasaña, 23), leeré poemas junto con las poetas Bárbara Butragueño y Cristina Falcón."
La propia Berna dixit.

Yo también te quiero, Portorosa, tontorrón.

Teresa, la de la ventana dijo...

Pues como que me están dando ganas de pasarme, fíjate.

Aparte de la Wang, bien sûr, me tienta la posibilidad de conocer en 3D a esa leyenda que se hace llamar Nan...

Portorosa dijo...

¡¡Teresa, ve, ve!!

(Que vayas, quiero decir. No te decepcionará, el tal NáN. Te lo digo yo, a quien tampoco conoces...)

Teresa, la de la ventana dijo...

A ti, Porto, te tengo en mi punto de mira para la próxima vez que vengas por los Madriles, que lo sepas...

Pero sí, es muy posible que vaya...

Jesús Miramón dijo...

Hola, Porto, me gusta lo de conocerse al revés, primero por dentro y después por fuera, es algo muy interesante y más, no sé, más justo, más valioso.

Un abrazo.


---

(A ver si este post va a ser más fructífero de lo que nunca hubiera imaginado y Teresa y Nán y Berna se van a conocer un poco por mi culpa. Sería maravilloso, ¿no?)

NáN dijo...

¡Va a ser maravilloso! Te sentiré ahí, factor (a lo francés) de estos mensajes. Lo de no conocer Madrid tiene poco perdón y hay que arreglarlo.

Teresa, no hagas caso. Soy un simple charlatán de blogs (de los que me interesan); pero como soy viejín, hago gracia como un monito de feria.

Allí nos vemos y si Wang no nos deja sin habla luego charlamos un rato, ¿vale?

Teresa, la de la ventana dijo...

Ya, ya te he visto comentando en más de uno de los blogs que suelo frecuentar, aunque jamás te he visto el pelo por el mío (ejem...). Será que no es nada interesante... (ejem, ejem...)

Pero bueno, salvo imprevistos, iré a lo de Berna. Así que, si no me entra el pánico escénico por la emoción de conocer a una gloria blogosférica como usted, Sr. Nán, saludaré a todos los viejitos que asistan al sarao hasta dar con usted.

En cuanto a lo de tu próxima visita a Madrid, Jesús, apúntame en tu carnet de baile, que yo quiero verte.

NáN dijo...

No crean que no he recogido el guante. Teresa ha sido respondida dónde y cómo se merece (cough, cough, cough).

Cuando Jesús venga a Madrid, el baile será numeroso. Mejor una sardana de amplio círculo.

Jesús Miramón dijo...

Bueno, ¿sabéis qué os digo? Que después del verano igual me planto en Madrid un fin de semana. El AVE pasa por Lérida y si robo un banco podría pagarme el billete de ida y vuelta. Todo se andará.

:-)

Berna Wang dijo...

Coincido con Teresa: soy una suertuda :-) Y estoy en racha, por lo que veo, si el jueves 17 conozco también a NáN y a Teresa (brindaremos por ti, Jesús :-)).

Berna, la que no se sonroja (por motivos raciales, más que nada :-D)

P.S. Jesús: anoche soñé que escribía una novela entera, de esas "secuenciales". Pena que tenga tan mala memoria, coño, que no me acuerdo de nada :-D

Jesús Miramón dijo...

Hola, Berna,

¿sabes que me resultó muy interesante lo que me contaste sobre las novelas «secuenciales»? De hecho creo que en el improbable caso de que yo tuviese la necesidad de escribir algo parecido a una novela ésta sería secuencial, no me cabe la menor duda.

Un beso.

Berna Wang dijo...

Tengo una memoria lamentable, Jesús... Aunque ahora que lo pienso, igual sí te lo dije, hace tiempo, cuando leí Innisfree. O sea, que me pareció una novela secuencial. ¿No te lo dije? Igual sí y por eso salió el tema el otro día, porque lo tenía en el inconsciente, aunque en ese momento no me vino a la memoria Innisfree, qué desastre (a veces me asustan estas desmemorias mías).

Mira a ver si consigues "Óxido", de Lara López.

Beso.

Jesús Miramón dijo...

Buscaré ese libro de Lara López, Berna, siento mucha curiosidad. Gracias por la recomendación.

:-)

Portorosa dijo...

Jesús, si ese fin de semana pudiera ser el del 18 de septiembre...

Un abrazo.

Portorosa dijo...

Bueno, Teresa, también va por ti.

Jesús Miramón dijo...

¿El 18 de septiembre? Ay, sólo de pensarlo me pongo nervioso pero bueno, ya veremos, no estaría mal, el mes de septiembre me gusta mucho.

Un abrazo.

Teresa, la de la ventana dijo...

Yo en principio estoy libre el 18 de septiembre, así que me lo apunto.