miércoles, 14 de julio de 2010

Campeones mundiales

Han pasado dos días desde la gran hazaña y supongo que a partir de ahora la histeria colectiva se irá apagando poco a poco. Yo, a mi manera, participé de esa histeria y confieso que cuando Iniesta metió el gol de la victoria salté como un poseso. Puede haber quien, no sin sentido común, diga que todo eso son tonterías, que el fútbol es un mero negocio, una pueril distracción de los verdaderos problemas del mundo. No lo sé. Sí sé que precisamente en estos tiempos no deberíamos despreciar la más pequeña migaja de felicidad.

11 comentarios:

estrella dijo...

Para que voy a decir otra cosa: yo, también. Bueno, yo y mis hijos, que son de la generación de esos muchachos campeones, y futboleros de corazón (siguen jugando todas las semanas con un grupo de amigos y así llevan desde que casi empezaron a caminar) mi marido, las novias de los hijos... en fin, y sin exagerar, medio país o más. La calle estaba en silencio. Fue una experiencia increíble ver la calle como si la ciudadanía en pleno hubiera huido de la ciudad. Ni los coches rodaban por la avenida que veo desde mi terraza... Hay unas fotos por ahí, en Flicker, que he colgado en mi 'face', que dan una visión muy exacta y hasta poética de lo que fueron las ciudades en el tiempo que la Selección disputó la final. En fin, que fue una tarde llena de emoción y lo que es mejor, compartida. Nos hacen falta momentos como ésos y nos sirven de mucho aunque algunos cenizos se empeñen y traten de hacernos sentir poco menos que descerebrados.
Ahora, otra vez, estamos en la realidad de todos los días, así que me voy a poner pa'las cosas... o sea, las 'labores del hogar' me esperan.
Buen día para ti, Jesús, y para los 'asomadores'.

Diva Gando dijo...

Uno en este mundo globalizado ya no sabe que pensar y desde luego a veces nos sentimos como marionetas del teatrillo alas que hacen bailar al son que ellos quieren. . No cabe duda que el fútbol le ha ido al gobierno de perilla para distraernos de los verdaderos problemas que tenemos y a los que no saben dar solución. De eso estoy segura. Y que lo usan como tapadera de muchas osas e incluso hoy en el discurso sobre el estado de la nación, a lo mejor hasta se apunta ese tanto...

Pero yo también salté con el gol de Iniesta, también saque la bandera de España e incluso hice sonar el spray-bocina por la ventana...

Anónimo dijo...

Pues yo aguanté hasta el segundo gol. Luego, con el sol ya de retirada, me fui a dar un paseo.


Bolo

estrella dijo...

Dice Anónimo "el segundo gol". Me da que no hablamos de la misma cosa...

NáN dijo...

Con Bolo no se habla nunca de la misma cosa, sino de la cosa misma.

Tengo una deuda permanente con Iniesta, porque no dudo de que si se hubiera llegado a los penaltis y la Roja hubiera perdido, mi corazón, aconjodado ya en esos momentos, habría entrado en barrena conducente a una para cardiaca irreversible.

Y de que no soy futbolero (aunque me gusta el Barça), da prueba de que solo he visto enteros el partido de semifinales y el final.

Por otro lado, cierto que da coraje pensar que si nos uniéramos así para las cosas importantes cambiaríamos el mundo.

Pero en esto nos unimos PRECISAMENTE porque no son importantes, así que no hay nada que lamentar.

Para terminar, en mi vida he pasado por un par de situaciones muy jodidas y las alegrías insustanciales mantuvieron siempre mi ánimo. A nadie hacemos daño con esto y no tenermos que privarnos de ello porque no hagamos otras cosas estupendas.

Jesús Miramón dijo...

Hola, Estrella, de hecho había un proyecto fotográfico que proponía a los artistas no futboleros salir a las calles de sus ciudades durante el partido y retratar sus calles desiertas, lo que pasa es que no me acuerdo donde lo leí, el resultado seguro que es interesante.

Para nosotros, los futboleros, han sido días épicos, legendarios: ¡campeones del mundo! Y lo mejor es cómo se ha conseguido: jugando al fútbol sin estridencias ni juego sucio, con futbolistas normales, humildes y de equipo, un orgullo para el país. Una maravilla.

Jesús Miramón dijo...

¿El spray-bocina por la ventana, Diva? Vaya, tú me ganas, já, já.

(Mi capricho actual es adquirir una nueva camiseta de la selección con la estrella del mundial, hale, allí iremos en manadica a dejarnos el dinero).

Jesús Miramón dijo...

Tenías que haberte quedado un poco más, Bolo, que al final ganaron las alemanas a las australianas. Nada como el voley playa femenino, eso sí que es deporte.

Jesús Miramón dijo...

Hola, Nán, es que las alegrías insustanciales son las mejores, las que menos pesan y más sabor tienen.

Iniesta es cojonudo. Cuando tuvo que hablar en público, él, que es tan tímido, lo primero que dijo fue ¡que si lo hubiera sabido no metía el gol! Qué tío. Me encanta la gente normal, y la selección que ha ganado este campeonato mundial de fútbol está compuesta por chicos bastante normales, ese es uno de los aspectos del logro que más me gustan.

Portorosa dijo...

A mí el fútbol no me gusta, pero he visto casi todos los partidos de España y lo he pasado bastante bien. En los dos últimos, nervioso, claro, cómo no, cómo sustraerse a tanta expectación.


Yo creo que lo cortés no quita lo valiente.

(Aunque falte valentía, en mi opinión. Pero eso es otro tema.)

Jesús Miramón dijo...

Más que valentía faltaba determinación para lanzar a puerta (porque sin valentía no hubieran sobrevivido a las miserables patadas de los holandeses). Pero, vaya, todo aquello ya comienza a pertenecer al pasado. Espero que estéis pasándolo bien en Vicedo. Un abrazo.