miércoles, 7 de julio de 2010

Rugido menguante

Salgo a la terraza en busca de un poco de aire fresco. Las campanadas eléctricas de la iglesia de San Pedro resuenan impertérritas en medio de la noche, ajenas a la gente que duerme y las ignora por costumbre. Hay estrellas en el cielo, las veía claramente hasta que encendí la luz. El aire fresco es escaso, por no decir inexistente: la brisa que sopla esta noche no lograría hacer bailar la llama de una cerilla. Recuerdo que en Zaragoza había personas que en noches como ésta dormían en los balcones. Yo ronco demasiado para permitírmelo, ¡despertaría rodeado por una furiosa horda de vecinos asesinos armados con antorchas y escopetas!

La noche ofrece su eco a los sonidos: cerca de aquí gira una lavadora y más allá, en la carretera, algunos vehículos transportan a sus conductores dejando atrás el rugido menguante de sus motores. ¿A dónde se dirigen atravesando el canto de los grillos?

12 comentarios:

Anónimo dijo...

¿A dónde se van a dirigir? A por las escopetas.


Bolo

Elvira dijo...

Jajajaja! Me he imaginado la escena, te he visto durmiendo y roncando en el balcón rodeado de la furiosa horda de vecinos asesinos... Mejor dentro de casa, que prefiero que sigas entero, la verdad.

Un beso

Portorosa dijo...

Claro, después te extraña de que en tu trabajo les parezca que no se corresponden tu físico y tu sensibilidad: ¡tampoco te pega roncar!

José Luis Ríos dijo...

Ya empezamos...

Jesús Miramón dijo...

¿A por las escopetas, Bolo? Grrrr... ¡A por la escopeta voy a ir yo!

:-)

Jesús Miramón dijo...

Rodeado por la turbamulta, Elvira, que ayer no recordaba la palabra pero hoy sí: ¡una turbamulta con los ojos inyectados de sangre por no poder dormir! Nada, nada, dentro de casa (pero duermo con la claraboya abierta, ejem). Un beso.

Jesús Miramón dijo...

¿Que no me pega roncar? En fin, Portorosa, imagino que te habrás dado cuenta de mi trabajoso proyecto de autodesmitificación. Es sabido que en internet hay muchas personas que mienten, que se inventan una personalidad y unas características que no reponden a su realidad. Pues bien, en mi caso también lo hago: soy un hombre atlético y mi sueño es silencioso como el de un bebé, pero para divertirme he creado este avatar, esta personalidad llamada Jesús Miramón que, pobre, intenta representar al hombre normal y común, el vecino del segundo, vaya. Porque... ¿no pensaréis que todo lo que escribo es cierto, verdad?

Jesús Miramón dijo...

Ay, José Luis, sí, ya empezamos. Aunque, oyendo las noticias meteorológicas de Toledo, Jaén, Madrid y otros sitios, tampoco podemos quejarnos.

NáN dijo...

Pregunta: ¿por qué tu pareja, quepuede ignorar las puñeteras campanas, no soporta tus ronquidos?

Respuesta válida: para fastidiarte.
Respuesta falsa: todas las demás.

Pregunta: ¿por qué cuando hace frío tu pareja duerme estupendamente, absorbiendo tu calor y mecida/o por tus ronquidos, pero si hace calor te manda a otra habitación?

Respuesta válida: para fastidiarte.
Respuesta falsa: todas las demás.

Jesús Miramón dijo...

Oye, Nán, si atendemos a tus respuestas válidas llegaremos a la conclusión de que las parejas, básicamente, sólo buscan fastidiar, y tampoco es eso, vamos, digo yo.

---

¡España se ha clasificado para la final de la copa del mundo de fútbol, y jugando maravillosamente! Unos cuantos coches recorren el pueblo haciendo sonar el claxon, y también se escuchan petardos y cohetes. A ver si va a resultar que ganamos el campeonato.

estrella dijo...

Va y lo ganamos, Jesús... Y si te digo lo que pienso y siento, creo que es la mejor Selección del Mundial. Así que... ¡¡vamos a ganar!!
La segunda parte de ayer fue una exacta representación de lo que es jugar al fútbol: excelente uso de sus cerebros, perfecta utilización de los 'cuerpos' al servicio de las órdenes que llegaban desde ellos y un admirable sentido de grupo: del Yo y los OTROS como única manera de trabajar. Toda una lección de esos muchachos, que son un lujazo. Y que ¡visca Puyol!
Un beso.

Jesús Miramón dijo...

Totalmente de acuerdo, Estrella, jugaron a un nivel extraordinario y me alegro particularmente de que el gol de la victoria lo hiciese Puyol, ese luchados incansable, modesto y discreto, un verdadero ejemplo deportivo. ¡Visca Puyol y visca la selección española! (Ole)