viernes, 16 de julio de 2010

Sin título

Túmbate en la cama y permite que el aire entre y salga de tu pecho al ritmo de la luna, de pie en medio de la nieve de la antártida o en la orilla calcinada de la costa de los esqueletos. Milímetro a milímetro crecerá tu cabello sobre la almohada, náufrago.

16 comentarios:

Elvira dijo...

Llevo varias noches naufragando en ese viaje. ¡Qué bien escribes, Jesús! Voy a ver si me recoge el barco del sueño... Buenas noches

añil dijo...

Respirar al ritmo de la luna, suena tan bien como parece.

Preciosas letras.

Un beso

Jesús Miramón dijo...

También yo naufrago estas noches tórridas, marcianas. ¿Cómo se le puede llamar buen tiempo a esto? Ojalá sueñe esta noche con la antártida.

Jesús Miramón dijo...

Respirar y, al mismo tiempo, estar tan lejos de aquí. Besos para las dos.

Ofelia dijo...

No entiendo como puede gustar el verano, más bien creo que se tendría que afinar y decir: no me gusta el invierno.

Y puestos a elegir, elijo la Antártida. El frío no existe, lo que existe es la ropa inadecuada. Y puestos a morir....como los esquimales....es dulce.

Otro aspecto curioso del verano es que en algunos lugares, como por ejemplo en el metro de Barcelona, se pasa más frío que en invierno a causa del aire acondicionado.

Toda esta parrafada viene dada porque me cuesta respirar y añoro la limpieza del aire naturalmente gélido del invierno.

Maravilloso texto.

Besos fresquitos***

Jesús Miramón dijo...

Hola, Ofelia, me gusta lo que dices: no existe el frío, lo que existe es ropa inadecuada o, lo que es lo mismo: ¡contra el calor estamos indefensos! Un beso.

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Vuelvo ahora, a las tres y media de la madrugada, de una noche de concierto a cargo de una querida pianista, seguida de cena y copas en buena compañía. Era un concierto al aire libre en un marco incomparable, precioso, aunque a ratos hiciese un calor tremendo, y Teresa ha estado magnífica, sublime, maravillosa. He seguido con admiración su carrera desde que era alumna de bachillerato de Maite, además de compañera de coro antes de irse del pueblo, y de algún modo todos nos sentimos orgullosos de su inmenso talento y sencillez.

Miguel Baquero dijo...

Preciosas frases, que se nota has ido moldeando como un alfarero. Me ha gustado mucho

Jesús Miramón dijo...

Y a mí me ha gustado la analogía con el alfarero.

:-)

estrella dijo...

Lo primero, y ¡qué pesada! gusto en leerte. Más que eso. Placer, pero un placer suave, al ritmo de la luna (me has dejado 'planchada' con esa manera de decir...)desde el inicio hasta la postdata.

Lo segundo, y, una vez más ¡qué pesada! gozo del lento y apacible ritmo del verano, de las amanecidas límpidas y acogedoras y de las noches iluminadas por las chispas de los fuegos de artificio de este Mediterráneo bullicioso y celebrador; del agua sobre mi piel y, por qué no, del espejo de mi baño sin vaho, de la poca ropa que, me guste o no, aprisiona mi cuerpo y de andar descalza por la casa. Qué le vamos a hacer...

Buen domingo.

Jesús Miramón dijo...

¡Já, já, está claro que nunca nos pondremos de acuerdo en eso, Estrella! Eso sí, me alegra que disfrutes del verano. Un beso.

:-)

NáN dijo...

Delicadamente empiezas (con rara pieza). Terminas con un concierto que, esta vez sí que es cierto, tenía un marco incomparable y una chica risueña que ha trabajado mucho. Qué bien haberla tenido de compañera.

(Sigue el agobio, aquí en Madrid).

Jesús Miramón dijo...

Se añade la circunstancia de que la pianista, Teresa Vilaplana Maza, es hija de mi directora del coro, así que fue un concierto muy especial para todos. Y, ahora que lo pienso, ella aparece en Ciencia ficción, el primer texto de Las cinco estaciones: ella es la joven española que estudia una partitura en un apartamento en Salzburgo.

En cuanto al agobio, Nán, aquí también se mantiene.

Ardaire dijo...

Sugerentes imágenes...

Jesús Miramón dijo...

Hola, Ardaire, bienvenida a las cinco estaciones.

Fàtima T. dijo...

Aunque me repita, escribes fenomenal, Jesús.

Dicen que mañana va a llover en una buena parte del país y bajarán un poco las temperaturas, a ver si es verdad. ¿Qué tal una buena tormenta de verano? No sé a vosotros, pero a mí me encantan.

Besos.

Jesús Miramón dijo...

Hola, Fátima, han alertado de tormentas a toda la provincia de Huesca y lo cierto es que sí han descendido las temperaturas (por fin). Ojalá llueva durante el tiempo suficiente para limpiar la atmósfera y el suelo de la resaca del calor de todos estos días. Besos.