martes, 18 de enero de 2011

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Me gusta pensar que cuando escribo sobre mi vida lo estoy haciendo también sobre la tuya. Hablo de comunión, no tiene otro sentido.

8 comentarios:

Portorosa dijo...

Claro.
Lo decía NáN el otro día, citando a Amos Oz: en mi mesa está el centro del mundo.

Por eso el arte es grande.

Elvira dijo...

Lo haces, Jesús. Y esa palabra es grande: comunión.

Besos

Ángel Ruiz dijo...

Y el lector siempre tiene la posibilidad de leer tu vida como suya: el lector es un fingidor

Miguel Baquero dijo...

Todos tenemos muchos puntos en común. Nos creemos únicos y especiales pero nuestras vidas son muy parecidas muchas veces mucho tiempo

NáN dijo...

Eso; a todo.

Jesús Miramón dijo...

Gracias a todos.

Ángel, me ha gustado mucho el poema de García Máiquez que enlazas:

Cuento mi vida pero lees la tuya.
Nombro un paisaje de mi infancia y tú visitas
-tramposo- aquel camino de arena hacia la playa
por donde corre un niño feliz, que no soy yo.


Y hablando de comunión humana os dejo un enlace que me ha impactado y emocionado mucho, es un adelanto del próximo documental de la BBC, «Human planet», aquí.

Un abrazo (y un beso para Elvira).

fa mayor dijo...

Claro que lo hace. Y a mí me encanta verme a través de sus ojos. Tranquilos, objetivos.
(disculpe que etiquete sus órganos visuales como si fueran frascos. Es una costumbre tan difícil de resistir. En fin)

Jesús Miramón dijo...

Gracias, aunque no tengo claro que mis ojos sean tranquilos y objetivos. Bueno, tranquilos tal vez sí, pero objetivos... no sé. En cualquier caso gracias.