martes, 25 de enero de 2011

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Me gustan estas gélidas mañanas con temperaturas bajo cero, los campos cubiertos de escarcha, la transparencia del aire, los charcos helados, los arbolillos en cuyas ramas más altas algunos pájaros se exponen a los primeros rayos del sol para ahuyentar de sus cuerpos el frío nocturno. ¿Cómo es posible que un gorrión que pesa poco más que un pedazo de pan pueda sobrevivir a noches como estas?

11 comentarios:

Teresa, la de la ventana dijo...

A mí también me gusta el frío, es estimulante, te hace andar más deprisa, te despierta. Y luego está la recompensa después de un paseo pasando frío: el calorcito que te recibe al abrir la puerta de casa, o ese café que te calienta las manos mientras miras por el ventanal de la cafetería...

Miguel Baquero dijo...

Buena pregunta... y como las buenas preguntas, no tiene respuesta

Jesús Miramón dijo...

Y activa el sistema circulatorio del rostro, adelgaza los dedos de las manos, sacas humo por la boca al respirar... ¡Viva el frío!

(Me gusta la nueva foto)

Jesús Miramón dijo...

Ni palomas ni águilas ni cisnes, yo admiro a los gorriones.

Teresa, la de la ventana dijo...

A mi los pájaros me dan mal rollo, todos. Vi la peli de Hitchcock demasiado pequeña, me temo...

(Mola, ¿verdad?)

Diva Gando dijo...

El coche helado, el estipendio en alcohol para deshelar el parabrisas, el asiento que te hiela el culo, la calefacción que empieza a funcionar cuando llegas a destino....

Jesús Miramón dijo...

No negaré que tener el coche en la calle por la noche con estas temperaturas tiene sus inconvenientes, desde luego, y los has contado muy bien. Nada es perfecto.

BB dijo...

Pienso que el gorrión es como el hombre aferrado a este mundo en continuo movimiento, sin saber por qué, ni cómo, totalmente vulnerable.
Qué hermoso escribes.
Y yo, me cuelo por aquí, si lo permites.
Saludos cordiales
BB

campoazul dijo...

Pues yo tampoco entiendo al gorrión, yo solo con la descripción que has hecho estoy congelada, pero también encantada con la imagen tan limpia y bonita que has dejado.

Saludos.

Jesús Miramón dijo...

Hola, BB, te doy la bienvenida. Creo que entre los miles de recuerdos que atesoramos todos seguro que compartimos el de la tremenda velocidad de los latidos de un gorrión en nuestras manos, aquella mezcla de fuerza y fragilidad.

Jesús Miramón dijo...

Bienvenida tú también, campoazul. A mí el frío siempre me ha parecido limpio, o al menos esa sensación me produce siempre. El calor, en cambio, lo asocio con suciedad y torpeza.

Ahora que caigo, muchos agricultores me dicen estos días que estas heladas le van de perlas al campo porque lo dejan como una patena de limpio.