domingo, 13 de febrero de 2011

44

La gente dice: «Yo no leo poesía, soy más de novela". La gente dice: «Hace años que sólo leo ensayos». Mirando revistas atrasadas, uno de mis pasatiempos favoritos en el cuarto de baño, leo que en los altares espontáneos que aparecieron en los andenes después de los terribles atentados de Madrid había, sobre todo, muchísima poesía. La antropóloga dice: Había de todo. Velas, flores, muchos mensajes, tanto a los fallecidos como a los terroristas. Mensajes religiosos y políticos. Y muchísima poesía. La investigadora Paloma Díaz Mas estudió la parte literaria, donde la parte oral se mezcla con la literatura. En un momento de crisis, de muerte sentida socialmente como algo traumático, lo que cuenta es la palabra, el papel de la poesía. La presencia poética en los 70.000 documentos resulta apabullante.

En realidad no se trata de que nos guste o no: sucede que en situaciones extremas la poesía es el único modo de expresar la verdad de lo que sentimos. Es algo que en rigor tiene más que ver con lo que somos que con la literatura o la edición de libros. Hölderlin escribió: «Pleno de méritos, pero es poéticamente / como el hombre habita esta tierra». ¿Cómo habría de ser de otra manera si la vida, el mundo, no es un mérito sino un don?

5 comentarios:

NáN dijo...

En los momentos extremos, la gente reconoce que las palabras que han ido recortándose han dejado el poema convertido en lo esencial.

El paso difícil de dar es reconocer que todos los momentos son extremos si les recortamos lo que es superficial y no viene al caso.

Portorosa dijo...

(Pues yo te recomiendo el blog de Aroa, Jesús. Sé que no la conoces; es del taller pero en realidad es poeta.
La puedes encontrar en mis enlaces: El viaje de las Pléyades. Me sorprendería que no te gustase lo que escribe -ojo, no es un blog de poesía-)

Jesús Miramón dijo...

Tal vez en algo de eso consiste la poesía: todos los momentos son extremos, todas las palabras son profundamente significativas.

Jesús Miramón dijo...

He ido un momento a verlo y hacía mucho tiempo que no me pasaba esto: me he quedado deslumbrado, ha sido un verdadero descubrimiento. Muchísimas gracias, Porto.

Portorosa dijo...

Es que estáis hechos el uno para el otro ;-)