jueves, 17 de febrero de 2011

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Mientras pedaleo sobre mi bicicleta veo en la televisión las imágenes de un famoso cocinero hablando a las cámaras con una sonrisa en la boca, absolutamente desconocedor de que en pocos minutos morirá de un infarto fulminante. No puedo dejar de observar con atención sus ojos, sus labios en movimiento, tanta fragilidad.

4 comentarios:

añil dijo...

Es increible la fragilidad del ser humano y lo intocables que nos creemos a veces.

Llevo un montón de retraso en la lectura de tus entradas. Tengo que arreglarlo.

Un beso

Jesús Miramón dijo...

Sólo los emperadores romanos, durante los desfiles victoriosos, llevaban a su lado un esclavo, el mismo que sostenía sobre sus cabezas las coronas de laurel, que les repetía: «César, recuerda que eres mortal».

Un beso.

Aquí me quedaré... dijo...

No le faltan encantos a este horroroso mundo
ni tampoco amaneceres
para los que merece la pena despertar.
Wislawa Szymborska

En casa, desde el trágico 11 de marzo, nadie sale de casa enfadado o sin asuntos que resolver. El clic, está al alcance de todos.

Buenas noches

Jesús Miramón dijo...

Szymborska son palabras mayores para mí, Aquí, soy uno de sus miles o millones de admiradores incondicionales. Por leer sus poemas también merece la pena despertar.

Me gusta lo que dices de tu casa después del 11M. Yo, que como tantas personas hago cada día bastantes kilómetros de carretera, también procuro salir a la calle lo más limpio posible.