domingo, 20 de febrero de 2011

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Limpiar anchoas en salazón requiere paciencia: se colocan bajo el agua del grifo, se abren con los dedos, se extrae la espina y se lavan sin prisa. Estas son de La Escala, en Gerona. Vivimos en Bañolas muchos años y la playa más cercana a nuestra casa era precisamente la de Ampurias, junto a La Escala. Algunos domingos de invierno como el de hoy solíamos ir a pasear por allí. Todavía no habían construido las instalaciones de los juegos olímpicos de Barcelona y la estrecha carretera paralela al mar estaba abierta al tráfico. Caminábamos descalzos por la playa desde el hostal Empúries hasta el pequeño y encantador pueblo de Sant Martí, pasando junto al antiguo muro del muelle griego. Si dejo de limpiar anchoas y cierro los ojos puedo volver a sentir la arena fría bajo los pies.

5 comentarios:

Teresa, la de la ventana dijo...

A mi me ha bastado leer "Bañolas" y "Anchoas de La Escala" para volver atrás diez años, a lo que fue un fin de semana inolvidable. E irrepetible, porque falta uno de los protagonistas.

Me has hecho llorar, Jesús Miramón. Y luego dices que lo que escribes no sirve...

Elvira dijo...

Qué hostal tan agradable, me apetece mucho ir allí. Igual algún día.

Besos

Elvira dijo...

A Teresa también.

Jesús Miramón dijo...

Ese fin de semana siempre formará parte de lo mejor de tu vida. Pero yo no quería hacerte llorar, Teresa.

Jesús Miramón dijo...

Es un hotel muy bonito, sobre todo desde que lo restauraron hace pocos años. Esa playa es una de mis favoritas entre todas las que conozco, y además están las ruinas de la vieja ciudad griega y romana, que me gustan mucho. No está tan lejos de Barcelona y merece una visita. Un beso.