sábado, 5 de marzo de 2011

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Después del ensayo vamos a tomar una copa al Chanti, que está desierto. La camarera limpia con un paño la cafetera apagada. Pedimos tres gin-tonic y una cerveza y nos sentamos alrededor de una mesa. Hablamos de hombres, de mujeres, de sexo, de amor.

9 comentarios:

giovanni dijo...

"Hablamos de amor, de sexo, de mujeres, de hombres."

Qué raro, no, que el sentido o la asociación de una frase depende de la secuencia de las palabras?

Ustedes eran cuatro hombres mirando la camarera y bebiendo los gin-tonic y la cerveza?

Un abrazo

giovanni dijo...

mirando A la camarera...

Jesús Miramón dijo...

Estábamos tres mujeres y un hombre: yo.

:-)

fa mayor dijo...

¿alguna conclusión que facilite las cosas?
;-)
Manoli.

giovanni dijo...

Me haces curioso. Trato de imaginarme mejor el ambiente y la escena en Chanti, la luz y la camarera limpiando con un paño la cafetera apagada mientras los cuatro visitantes hablan entre si. Como en un cuento, lo atractivo es usar la propia imaginación, pero ese detalle de tres mujeres y un hombre ha cambiado la imagen que tenía.

la luz tenue dijo...

Parece que en los bares se habla mejor. Se conversa mejor, quiero decir.
Gracias por El cielo gira, un magnífico regalo.
Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Ninguna conclusión, Manoli, y eso que ellas y yo hemos hablado de estos temas decenas de veces a lo largo de estos años.

Jesús Miramón dijo...

El hecho es que casi siempre soy el único hombre en el Chanti, algo a lo que estoy acostumbrado: también en el trabajo soy el único varón, somos tres compañeras y yo. De cualquier modo te confesaré, Giovanni, que me gusta más estar con mujeres que con hombres.

Jesús Miramón dijo...

De nada, José Manuel, me alegro de que te haya gustado. Un abrazo.