martes, 22 de marzo de 2011

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El otro día descubrí en la televisión, por casualidad, una magnífica película que he visto dos o tres veces a lo largo de mi vida: «El vuelo del Fénix», de Robert Aldrich. En ella se narra un accidente aéreo en un desierto árabe y las peripecias de sus supervivientes para salir de allí construyendo un nuevo avión con los restos del accidentado, para lo que cuentan con la supervisión de alguien que asegura tener los conocimientos necesarios y que, casi al final de la historia, resulta ser un maquetista de aviones de aeromodelismo. Espero no estropear el suspense de una película de mil novecientos sesenta y cinco si digo que al final consiguen su propósito, consiguiendo despegar entre las dunas con los náufragos tendidos sobre las alas en unas secuencias que, al verlas por primera vez en mi infancia, se grabaron en mi memoria para siempre. Hoy recordé esta película maravillosa leyendo la respuesta que un rebelde libio ofreció a un periodista británico cuando éste le preguntó si tenían preparación militar para enfrentarse al ejército profesional de Gadafi; la respuesta fue la siguiente: «No, pero hemos visto muchas películas de acción».

4 comentarios:

Miguel Baquero dijo...

Eso es qie igual ha entrevistado el rebelde más tonto, puede ser

Jesús Miramón dijo...

O igual entrevistó al más listo y dice eso para despistar, eso también podría ser. O al más sincero. O al más chulo. De todos modos cuando yo hice el servicio militar no aprendí gran cosa, la verdad.

Anónimo dijo...

El año del estreno la pusieron en el cine de mi pueblo. La he visto no menos de seis veces. El remake es una auténtica birria. Además, se sacaron de la manga un personaje femenino que no figura en la original. Pues eso, que muy bien por Aldrich y muy mal por Moore.

Bolo

Jesús Miramón dijo...

El remake me decepcionó mucho -aunque los he visto peores. La película original es un verdadero clásico, una maravilla.