martes, 26 de abril de 2011

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Detenido frente a un semáforo de Lérida observo las semillas de chopo flotando alrededor del coche. Mi hijo dice: ¡Parecen copos de nieve! Es verdad, le digo, son como copos de nieve. Cada año lo mismo, pienso, y cada año me sorprende.

10 comentarios:

giovanni dijo...

Me encanta tu escrito y me encantaría incluso leer en un año más exactamente lo mismo.

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Giovanni, eres muy amable conmigo. Un abrazo.

Paco Principiante dijo...

Definitivamente estoy "enganchao" a esto de los blog. Ya me he puesto al día después de la Semana Santa por ahí.
Cuando me ausento más de 10 días, y quiero leer todo lo atrasado de los varios blog que sigo, eso si que parece una nevada copiosa contra la pantalla de mi ordenador...
Por cierto, he leido que vives en Binefar. Pues el hermano de mi señora esposa (esto ya es puro cotilleo) tiene una casa allí, pero me parece que están arreglándola.
Si algún día ves a alguien buscando a personas con barba, y comparándolo con una esquinita de foto lateral izquierda y superior, no te asustes: soy yo intentando adivinar cual de sus habitantes eres.

añil dijo...

Esa opción de sorprenderse con estas cosas es un lujo al alcance de todos pero que no todos aprovechan.

Un beso

Miguel Baquero dijo...

No sabía que "eso" eran semillas de chopo, pero sí que es un espectáculo periódicamente sorprendente

Jesús Miramón dijo...

Hola, Paco, pues encantado si nos vemos algún día. Qué coincidencia que tu cuñado tenga casa aquí. El mundo es un pañuelo (y Aragón, con su millón y medio de habitantes, más).

Jesús Miramón dijo...

Tú sí, Añil. Un beso.

Jesús Miramón dijo...

Semillas de chopo, sí. Este año han llegado antes de lo normal, creo. Ayer hubo un momento en el que estábamos rodeados por sus copos. Me fijé en los demás conductores y todos miraban el fenómeno con la misma expresión arrobada que nosotros.

NáN dijo...

Es verdad. Pero es una nieve que parece que va a arroparnos.

Jesús Miramón dijo...

Nunca mejor dicho, Nán, porque los pájaros utilizan esa nieve, esas semillas de algodón, para construir sus nidos.