jueves, 7 de abril de 2011

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Dentro de tres o cuatro años un joven surfero saldrá del agua de una playa de California con algo adherido a su tabla, un pequeño rectángulo de plástico que limpiará con los dedos y le desvelará la imagen de un retrato familiar: una pareja de ancianos ataviados con sus kimonos ceremoniales, dos mujeres y un hombre vestidos con ropa occidental de color claro, una niña de largas trenzas negras, un niño con una gorra roja.

8 comentarios:

NáN dijo...

Lo que cuentas es tremendo.

Primero, porque revela el ritmo de la naturaleza, que sigue marcando su ritmo, que no tiene nada que ver con los tiempos de la vida humana.

Segundo, porque por la forma de contarlo, la tragedia se hace concreta y visible. Mucho más que con el titular de once mil japoneses muertos.

estrella dijo...

Sólo un momentico, tengo prisa y salgo a la calle volada... He puesto tus palabras en mi 'face' y le he añadido el enlace de "Fogonazos" para completar... No creo que te sepa mal ¿verdad? Seguro que no... y que sepas que unos cuantos amigos han asomado para decir que les encantaba. Gracias, Jesús, siempre te daré las gracias porque asomar a esta ventana es un gusto, un placer.
¡Cómo me repito y qué plasta soy!...

Ah! y ánimo con el buen tiempo. Ya te puedes imaginar que yo me siento como en la gloria, ¡qué le vamos a hacer!

Aroa dijo...

Nunca sé qué ponerte a tus posts. Me gustan mucho: el ritmo, las imágenes, el pensamiento que sostienen.

Jesús Miramón dijo...

Me impresionó leer esa información. Desde el enlace de Fogonazos hay otros hacia la gran mancha de basura que flota en lo más remoto del océano Pacífico. Me recuerdo viendo las imágenes del terremoto y posterior tsunami y, en medio de la conmoción por la tragedia humana, pensar en toda esa basura (coches, casas, barcos) que iba a terminar en el mar. Por no hablar del vertido de agua radioactiva a las costas, seguramente en cantidades mucho más elevadas de lo que la compañía nuclear de la central está declarando públicamente. Es terrible. Detrás de la tragedia humana o, mejor dicho, junto a ella porque ambas son una, está la tragedia natural.

Jesús Miramón dijo...

Ya, Estrella, ya imagino que estarás contenta y feliz con las temperaturas que estamos teniendo estos días. Al fin y al cabo las estrellas no dejan de ser núcleos de calor. Y sobre el face pues eso, gracias y un honor. Que disfrutes de la primavera cruel (con algunos).

Jesús Miramón dijo...

Pues lo que has puesto me encanta, Aroa, en serio, y te lo agradezco de veras. Muchísimas gracias.

giovanni dijo...

Ese limpiar con los dedos de una fotografía me suena familiar - ve mi post April 05, 2011, Una fotografía rescatada. Linda la entrada, la tuya.

Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

Leí (y vi) tu post sobre la fotografía que apareció detrás de un mueble. Aquella regresaba de un comienzo feliz, maravilloso, y la que yo inventé lo hacía desde un final dramático y terrible. Un abrazo.