domingo, 1 de mayo de 2011

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Por la mañana llamo a mi madre para felicitarla. Su voz al otro lado del teléfono es viva, enérgica, preciosa. Hablo con ella durante unos minutos y luego le paso a Maite, con quien a menudo sospecho que se entiende mejor que conmigo. No voy a escribir nada sobre mi madre en este momento porque me pondría a llorar inmediatamente, y escribir y llorar al mismo tiempo es un poco complicado (aunque no imposible, puedo dar fe de ello). Sólo quisiera decir que a punto de cumplir cuarenta y ocho años amo a mis padres más de lo que les he amado jamás.

21 comentarios:

Teresa, la de la ventana dijo...

Me pasa un poco lo mismo. Desde hace relativamente poco estoy redescubriendo a mis padres. Es bonito, sí.

Portorosa dijo...

Pues felicidades a los tres, Jesús.

Anónimo dijo...

pues suerte que tenéis :)
a mí me pasa a la inversa: según pasan los años, y más desde que soy madre, voy redescubriendo a mis padres y desqueriéndolos cada vez un poco más. Casi ya sólo me dan pena. El cuento de que las madres y padres son buenos es sólo eso, un cuento.

Jesús Miramón dijo...

Creo que es una recuperación, Teresa, algo así como volver a tomar aire (cada muchos años). Ellos nos preceden.

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Porto, un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Anónima, no creo que existan muchas cosas más tristes en la vida de una persona que el hecho de sentir pena por sus padres, en vez de amor. Te compadezco. Soy perfectamente capaz de imaginar situaciones límite, desentendimiento, abusos, maltrato, y te compadezco.

Elvira dijo...

Me has emocionado, Jesús. A mí me ha llamado mi hija y hemos charlado un buen rato.

Besos

Jesús Miramón dijo...

Un beso, Elvira.

Paco Principiante dijo...

Hace ya 8 años que mi madre falleció relativamente joven (58 años). A veces, en secreto, y sobre todo cuando voy solo en el coche, aun sigo pronunciado la palabra "Mamá". No quiero que mis labios se olviden de lo dulce que me sabe esa palabra en la boca.

Paco Principiante dijo...

Lo que cuenta Anónima es tremendo. Será que como me dicen, soy excesivamente ingenuo, pero me cuesta pensar que padres e hijos no se quieran.
Según avanzan los años, y voy criando a mis hijos, descubro lo mucho que se sacrificaron mis padres por mis hermanos y por mi.
Me duele no tenerlos aquí para agradecérselo y decirles que había una maravillosa parte de ellos que solo he conocido al ser padre.
Quizá uno no se completa como hijo hasta que no llega a ser padre.
Yo, por lo menos, lo siento así.

giovanni dijo...

Amar, llorar, extrañar, anticipar.

En mi novela figuran tanto mi padre como mi madre

añil dijo...

También he felicitado a la mía, desde el corazón y sé que ha sonreido desde donde quiera que esté.

Es precioso eso que cuentas.

Un beso

Miguel Baquero dijo...

Quizás es porque vas descubriendo lo duro y difícil que es ser padre también y lo injusto que has sido algunas veces con ellos. A mí me pasa eso

Jesús Miramón dijo...

Paco, me has conmovido hasta el tuétano. Un abrazo fuerte.

Jesús Miramón dijo...

Giovanni, esa novela ¿en qué idioma está escrita? Si es en castellano la leeré con mucho interés.

Jesús Miramón dijo...

Un beso, Añil.

Jesús Miramón dijo...

Es exactamente eso, Miguel, como también lo comenta Paco. Es ahora cuando me doy cuenta de tantas cosas. Un abrazo.

giovanni dijo...

En holandés... Espero se publicará en castellano...

Jesús Miramón dijo...

Ah, pues ya nos avisarás, ¿eh? Un abrazo.

Aquí me quedaré... dijo...

No seas tontito.
Si tienes a los dos, disfruta y sonrie.
Soy huérfana de padre y madre. Decir papá o mámá y que nadie me conteste, aún duele.

Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

Pero es que lo soy, Aquí, ¿qué se le va a hacer? Siento lo de tus padres, mi mujer también se quedó sin los suyos y sé bien que es un dolor que nunca desaparece.

Un abrazo.