miércoles, 11 de mayo de 2011

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Conducía esta mañana hacia Barbastro rumbo al trabajo cuando me he detenido en un camino para dar un paseo de cinco minutos. El aire era fresco y la hierba mojaba mis zapatos y los bajos de mis pantalones. He entrado en un campo de cebada y he tomado algunas fotografías con el teléfono móvil, algunas casi a ras del suelo. Lo que late en las espigas es lo mismo que hace temblar la tierra.

12 comentarios:

NáN dijo...

Casi nadie se da cuenta: miramos el mundo como algo geológicos, con cr0onologías ue quedan fuera de nuestra comprensión.

fa mayor dijo...

Pues sí que has sabido comenzar bien el día. Sí señor.
Considero una FORTUNA, así con mayúsculas, seguir ese tipo de impulsos.
Ese es uno de los gestos que nos hacen sentir un poco "libres"
¿no te parece?
Un abrazo,
Manoli

Jesús Miramón dijo...

El mundo es un misterio y estar vivos nos permite explorarlo.

Jesús Miramón dijo...

Claro, Manoli, y tampoco cuesta tanto, llegar al trabajo cinco minutos más tarde o salir de casa cinco minutos antes.

Cuando era pequeño recuerdo que viajaba en los asientos de atrás del coche de mi padre y kilómetro tras kilómetro veía pasar al otro lado del cristal campos, ríos, bosquecillos, prados, colinas rocosas, y pensaba en cuánto me gustaría parar, bajar del coche y caminar sobre esos lugares, estar en ellos aunque fuera un momento y no pasar así de largo, a toda velocidad. Bien, ahora soy mayor, soy yo el que conduce y puedo hacerlo, puedo detenerme, así que ¿cómo traicionar aquellos pensamientos si, además, continúo teniéndolos? La libertad existe para ser utilizada, de hecho sólo existe si se utiliza.

Un abrazo.

giovanni dijo...

Estos cinco minutos son claves. A veces incluso un solo minuto puede 'hacer el día'.*

*) no sé si existe esa expresión en castellano, es algo como hacer bello el día.

Jesús Miramón dijo...

Detenerse de vez en cuando es muy importante para no perder el rumbo...

Me gusta eso de hacer bello el día.

Aroa dijo...

"Lo que late en las espigas es lo mismo que hace temblar la tierra" qué hermoso

José Luis Ríos dijo...

Es más fácil, si vives en un pueblo, seguir ese tipo de impulsos, aunque la presión general para vivir de manera acelerada creo que es universal.

Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Aroa.

Jesús Miramón dijo...

Una presión contra la que tenemos que luchar con todas nuestras fuerzas!

Un abrazo.

Miguel Baquero dijo...

Buen principio de vida el tuyo que te deja detenerte diez minutos ante un paisaje curioso

Jesús Miramón dijo...

Bueno, como dice José Luis, alguna ventaja tenía que tener vivir en un pueblo. E imagino que cinco minutos para detenernos un momento los tenemos todos, ¿no?