domingo, 22 de mayo de 2011

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Por la mañana me despiertan las furgonetas y voces del equipo que va a montar el colegio electoral junto a mi casa. Lo primero que pienso es que, además de los ruidos de la calle, si vuelvo a cerrar los ojos puedo escuchar perfectamente la voz y la música de la plaza del Sol de Madrid. Tumbado en la cama y rodeado de pañuelos manchados, un poco deprimido por la inesperada dureza del posoperatorio, ruego a mis dioses lares para que la ola de justicia y dignidad continúe viajando más allá de las elecciones de hoy, aunque confieso que no veo claro de qué modo, sin pensadores ni líderes ni un partido político, sea eso posible. Pero en cualquier caso me vestiré y bajaré a votar una vez más. Tendré que elegir entre las opciones que existen. Ninguna de ellas serán los dos principales partidos políticos que nos están robando los avances sociales logrados por nuestros padres y, lo que es peor, el futuro de nuestros hijos; ninguna de ellas serán los dos partidos políticos que ante la crisis no tuvieron cojones para señalar a los verdaderos culpables y defender a su pueblo.

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ACTUALIZACIÓN A 23 DE MAYO

El Partido Popular ha arrasado al Partido Socialista y probablemente suceda lo mismo dentro de un año, si es que no se adelantan las elecciones generales. Lo más triste de todo es saber que en lo económico todo seguirá igual pues el Partido Socialista traicionó a sus votantes y el Partido Popular nunca ha ocultado sus tendencias neoliberales. Continuarán los recortes sobre las clases más modestas, continuará la rendición del estado del bienestar frente a las exigencias de los mercados financieros, continuará el empobrecimiento y posterior privatización de los servicios públicos, nuestros estudiantes universitarios seguirán teniendo que irse fuera para ganar unos salarios que merezcan tal nombre, los parados de larga duración deberán acudir al trabajo ilegal para subsistir sin delinquir cuando se terminen los subsidios. El panorama es desolador pero no lo hubiera sido menos con un Partido Socialista haciendo la política económica del Partido Popular. Se avecinan malos tiempos para quienes creemos en la igualdad, en la justicia, en la necesidad de conservar los recursos, en tantas cosas que de pronto se han convertido en mohicanas. Tiempos de guerrilla íntima, familiar, de amigos o, quién sabe, tal vez también de plazas, de ágoras.

10 comentarios:

NáN dijo...

Bueno, primero ENHORABUENA. Y no llegas tarde porque todo empieza AHORA. Quizá se queden algún día más en Sol, para demostrar que está ahí "a pesar" de las elecciones. Pero esta gente, que llevaba callada tanto tiempo, vale mucho.

Ayer quedé con unos amigos y, para no cruzar Sol, me desvié desde el metro Sevilla por calles laterales. Tuve que bordear la plaza del Carmen, que me sorprendió que estuviera "petada" de gente.

Después hablé con mi hijo y me contó que se había hecho de la comisión de Medio Ambiente y de la comisión de Economía, que habían celebrado sendas asambleas en la Plaza del Carmen (mientra Sol seguía petado).

Es decir, se están organizando, creando comisiones a las que se apuntan con sus direcciones electrónicas para seguir debatiendo online y, de vez en cuando, asamblea popular de una comisión especializada en una plaza. Poniendo los resultados al servicio del grupo general.

El próximo sábado, una de esas dos comisiones tiene ya una asamblea en una plaza pequeña.

¡Hemos vuelto al Ágora, de donde nació la Democracia, donde las personas libres discuten libremente! Y eso tiene que traer consecuencias en el modelo político.

Desde luego que el Poder reaccionará y querrá cargarse este movimiento, leeremos historia terribles de que tal o cual de los portavoces es una persona terrible, etc. Pero esta gente sabe organizarse y tratará de usar Internet para seguir tirando del carro.

Tenemos Ágora para rato: esto es cuestión de años. ¡Has llegado a tiempo!

Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

No pienso perder de vista el ágora (las ágoras: las plazas, internet) ni un momento, se abre una época apasionante.

jose antonio dijo...

Jesús, el posoperatorio es el secreto mejor guardado de una dolencia intervenida ( como la lluvia es el mejor secreto de Paris). Tenemos miedo a la operación, pero es más doloroso lo que viene después. Paciencia, pasará.
Estoy totalmente de acuerdo en lo que dices del panoráma politico.

jose antonio dijo...

Me gustaría participar de la alegria de NáN sobre las protestas. No soy tan optimista porque creo que es difícil que la intensidad se mantenga y, probablemtente, los politicos digan que los cauces son los habituales: la representación parlamentaria, donde los dos partidos dominan.
Ójala me equivoque.

Jesús Miramón dijo...

¡Y tanto que el posoperatorio es el secreto mejor guardado, José Antonio! Mi médico no me advirtió de lo lenta y molesta que iba a ser la recuperación. Tendré que armarme de paciencia.

NáN dijo...

Hola, José Antonio. En este vaivén de la historia, a la larga soy profundamente pesimista. El Poder (que un tiempo estuvo en la política pero actualmente está en el Sistema Económico Financiero; dentro de un tiempo, quién sabe, termina siempre por ocupar su puesto).

Pero el ejercicio de ese Poder hace tanto daño a las personas, que al final surgen propuestas que lo desbaratan (y le toca al Poder encontrar el modo nuevo de ocupar su puesto).

Creo sinceramente que nos acercamos a uno de esos momentos y que nos mantendremos. Posiblemente, terminaremos en un estallido, dentro de algunos años en el que se conseguirán cosas y nos desharemos.

Mi mayor temor, ahora, es que la hegemonía del PP (mucho más a la derecha del PSOE se diga lo que se diga) fuerce un comportamiento diferente de las fuerzas de orden público. El movimiento ha demostrado que quiere ser pacífico, pero el verdadero refrán es: dos se pelean si uno quiere.

Ánimo y vayamos por lo esencial.

Jesús Miramón dijo...

He actualizado el post de ayer a la luz de la victoria del Partido Popular. Llegan tiempos de guerrilla familiar.

jose antonio dijo...

Hola NáN, las elecciones, desgraciadamente, no han dado la razón a los indignados. Los imputados por corrupción han tenido un éxito inexplicable. El PP, sostén de un sistema de mercadeo, ha triunfado. Vienen tiempos defíciles. Yo no entiendo nada.

NáN dijo...

Los indignados son los indignados. Yo voté. Bastantes jóvenes votaron (con una pancarta casera en la espalda que decía "Voto, pero sigo indignado"). Pero entre el movimiento y la realidad hay contradicciones difícilmente salvables. En contra de lo que dice Jesús, creo que la rendición de los mercados del PSOE no ha sido ni la mitad de la que lleva el PP en su programa oculto.

Estos resultados anuncian más sufrimiento. Pero nada más.

El movimiento que ha nacido, lo acaba de hacer. No se podía esperar ningún milagro. Démosle un poco de tiempo, hablemos de política, de la política real; habíamos dejado de hacerlo, y cuando tú no te ocupas de la política, la política se ocupa de ti.

Lo que se está creando ahora es una barrera social contra el neoliberalismo. Hay que ser pacientes y pasar a la guerrilla íntima, familiar y de ágora, como dice Jesús. Agarrarse los machos, que dicen los toreros.

Mayte dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Jesús. Los que somos de izquierdas nos sentimos absolutamente huérfanos. Si los partidos que nos representan adoptan la misma política que la derecha ¿hacia dónde mirar?,¿qué hacer?. El pasado sábado estuve una hora y media dándole a la cazuela en la concentración de Plaza Cataluña,en Barcelona; fue emocionante ver a gente tan diversa unida por unos mismos ideales y lamentablemente también por una misma frustración. Sin embargo los resultados electorales del día siguiente fueron tan tan decepcionantes,un mazazo en toda regla. Aún me pregunto si la gente sabe realmente lo que vota, si son conscientes de en qué manos se están poniendo. Lamentablemente, cuando terminen por descubrir que han salido de Guatemala para caer en Guatepeor (como se suele decir) será ya demasiado tarde. Asusta, asusta mucho el panorama. Y no quiero hablar (porque me pondría de muy mala leche) de los votos que ha conseguido en Cataluña un partido xenófobo como Plataforma por Cataluña. Lo que sí me pregunto es el porqué de tanta preocupación con la legalidad o no de un partido como Bildu, y el absoluto silencio, en cambio, con partidos racistas o fascistas. En fin, cada vez entiendo menos a este país.