jueves, 26 de mayo de 2011

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Llueve y truena. Los gorriones, palomas y tórtolas turcas han desaparecido. Quedan los valientes vencejos, que juegan a esquivar la lluvia con sus acrobáticos giros y quiebros en el cielo.

8 comentarios:

Elvira dijo...

Los valientes vencejos... me gusta cómo lo cuentas.

Hace falta lluvia, a ver si descarga por aquí también y se lleva el polen que tantas alergias provoca.

Besos

Jesús Miramón dijo...

Es que son muy valientes: los únicos en atreverse a volar bajo la tormenta. No me canso de contemplarlos. La lluvia ha dejado una atmósfera fresca muy agradable. Creo que han dado lluvias en Barcelona para mañana. Ojalá. Besos.

Victoria dijo...

Es una delicia leer tu blog. Lo cuentas de manera que lo "veo". Los valientes vencejos volando bajo la tormenta, desafiantes. Es tan fácil imaginarlos...
Aprovecho para desearte mejoría, ya queda menos, sé de lo que hablo.
Un saludo.

Paco Principiante dijo...

De pequeño me quedaba mirando como las bandadas de pájaros (nunca he sido tan entendido como para distinguirlos)hacían extraños dibujos en el aire.
Pensaba que si eso lo hacen teniendo el cerebro de una nuez, si les hubiese tocado más no me hubiese separado de la ventana en años. O quizá con el cerebro de una manzana ya no se hubiesen compaginado tan bien.
Me alegro por tu recuperación: ¿Por qué noto cierto inconfundible y cómico tono nasal en tus palabras? ¿Ehnl?
Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Muchas gracias, Victoria. Si sabes de lo que hablas y me aseguras que ya queda menos me animas mucho porque la verdad es que no he notado ninguna mejoría en estos nueve días. Aunque, eso sí, he decidido dejar de quejarme, qué aburrimiento. En fin, gracias y bienvenida a mi blog.

Jesús Miramón dijo...

Hola, Paco. Yo hoy pensaba, viéndolos volar bajo la lluvia, en la sólida realidad de la existencia de esos animales en mi mundo, nuestro mundo, su mundo, sobre todo su mundo, y en los más que probables caracteres y personalidades de los individuos de esos grupos. Me he sorprendido preguntándome: ¿existirán vencejos intrépidos, apocados, tímidos, dicharacheros, valientes, cobardicas, vencejos con temor a la lluvia y vencejos que la aman? Y he decidido contestarme que sí, seguro que sí. Los veía volar bajo la lluvia, chillando entre trueno y trueno, y casi podía sentir en mis propios pesados huesos la ligereza de los suyos y su alegría, su gozo de la tormenta, cada vencejo único e irrepetible en la historia del universo. Todo esto pensado y dicho, por supuesto, con el inconfundible y cómico tono nasal que me caracteriza en estos días... Grrrr... Un abrazo.

jose antonio dijo...

Mana tiene una canción que dice "...eres la mariposa que vuela hacia el huracán "

Jesús Miramón dijo...

Una imagen poderosa. Maná es un grupo mejicano, creo. Esa letra me recuerda el épico viaje de más de cuatro mil kilómetros de distancia que cada año realizan las mariposas Monarca entre Canadá y los bosques de México atravesando seguramente tormentas y huracanes.