miércoles, 15 de junio de 2011

27

Alguien dijo que estaba nevando y todo el mundo miró hacia los ventanales. El runrún del público que esperaba su turno enmudeció. Quienes estaban siendo atendidos dejaron de sentir miedo durante unos segundos. Alguien dijo que era agua nieve, no nieve de verdad.

26

Salgo del trabajo a las tres y paso a todo correr por el supermercado armado con mi pequeña lista de papel y... ¿qué es esto? ¡Lo han cambiado todo de sitio! Oh, mierda, ahora en vez de tardar diez minutos tardaré quince o veinte y estoy hambriento como un animal porque hoy tampoco he podido comer nada en toda la mañana. Llamo a casa avisando de que tal vez llegue un poco más tarde de lo previsto y me dicen: «Se te escucha muy cansado, déjalo, ya iremos mañana u otro día». «Ah, no, no podría soportar una tercera noche sin mi yogur», contesto con cierto deje de desesperación en mi voz. «Vale, pues lo que quieras, ya llegarás». Cuelgo el teléfono sintiéndome el tipo más tonto del universo y a continuación salgo disparado en busca de los yogures, ¿dónde demonios los han puesto?