lunes, 6 de junio de 2011

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Estoy contento porque esta tarde he estado en la consulta de mi otorrino en Lérida y, veinte días después de la operación, me ha quitado unos plásticos que sujetaban el tabique nasal y dos piezas de gasa y algodón del tamaño del pulgar que tenía instaladas en la zona de los cornetes. Dios mío, ¿cómo es posible que cupiesen tantas cosas en una nariz, incluso en una nariz de boniato como la mía? Cuando he visto lo que mi médico extraía de ella he comprendido el motivo de que durante todo este tiempo sólo pudiera respirar por la boca, algo que me ha resultado mucho más desagradable de lo que había imaginado. Pero ya me da igual (así es la memoria humana) pues al fin, ¡al fin!, puedo respirar normalmente ¡incluso con la boca cerrada! Todavía no he recuperado el olfato porque toda la zona está inflamada y en proceso de cicatrización, pero todo llegará, es cuestión, como hasta ahora, de dejar pasar el tiempo y tener paciencia. Lo importante es que estoy mucho mejor y podré dormir bien, comer bien, hablar bien ¡y cantar bien, este próximo viernes pienso acudir al ensayo de mi coro y luego al Chanti a tomar unas copas! Me sentía tan animado que de regreso a Binéfar me he detenido en Jardiland y he comprado macetas de albahaca, de tomillo limón, de romero, de perejil.

20 comentarios:

Ángela dijo...

¡Enhorabuena!
Pobrecillo, menudo atasco llevabas.
A partir de ahora, todo será coser y cantar.

Jesús Miramón dijo...

Muchas gracias, Ángela. Estoy en la gloria, de nuevo animado (he pasado días un poco jodidos). Gracias por vuestro ánimo, me ha ayudado mucho. Un beso.

Victoria dijo...

¡Felicidades! Ves, todo sigue su curso.

Elvira dijo...

¡Qué bien suena todo eso! Y no veas cuando puedas oler esas plantas que has comprado, y mil cosas más!

Besos

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Victoria. Tengo una duda, ¿eres mi querida y admirada compañera del coro con la que me he cruzado esta tarde en Lérida camino del otorrino? Tanto si la respuesta es sí como si es no muchas gracias por tus ánimos.

Jesús Miramón dijo...

¡Con esa intención las he comprado, Elvira! Estoy tan contento. Un besazo.

Portorosa dijo...

Me alegro, Jesús :-)

jose antonio dijo...

Ahora entiendo la reflexión de ayer . Ya puedes respirar con la boca cerrada donde no entran moscas. Me alegro porque la normalidad vuelva a tu vida.

Teresa, la de la ventana dijo...

Recuerdo ese mismo día de hace casi dos años. Qué ligereza y qué gustazo, pardiez...

Enhorabuena.

P.D. Yo estoy bastante mejor de mi resfriado cannois. No te digo más que esta mañana me he llevado un alegrón al oler las cacas de la perra antes de verlas en el tendedero... ¡Imaginate!

Jesús Miramón dijo...

Muchas gracias, Porto. Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Gracias, JOsé Antonio. Normalidad... bendita palabra.

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Teresa, y me alegro mucho de que tú también vayas mejor.

NáN dijo...

La sensación de tiempo de los humanos: el dolor y la incomodidad son eternos. Cuando desaparecen, se va la memoria de ellos.

¡Me alegro mucho, poeta Jesús!

Jesús Miramón dijo...

Nuestros cerebros son muy inteligentes y generosos con sus portadores. ¿Imaginas cómo sería la vida si recordásemos en toda su amplitud y detalles las malas cosas que nos pasaron?

Victoria dijo...

No soy tu querida y admirada amiga del coro. No tengo ninguna relación contigo que no sea a través de este genial blog que me gusta tanto.
Un saludo.

Jesús Miramón dijo...

Gracias por la aclaración, Victoria, tenía esa duda.

:-)

fa mayor dijo...

Qué gusto leer esta entrada.
Qué pulsión de vida!!
Enhorabuena, Jesús. Ya falta menos.
Manoli

Jesús Miramón dijo...

¡Muchísimas gracias, Manoli! Un beso.

añil dijo...

Felicidades. A partir de ahora todo es a mejor.

Un beso

Jesús Miramón dijo...

Muchas gracias, Añil. Desde el lunes a hoy viernes todavía he mejorado más. Estoy muy contento. Un beso.