martes, 7 de junio de 2011

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He transplantado a macetas más grandes las plantas aromáticas que compré ayer. En algunos casos he utilizado tiestos en barbecho y he tenido que romper la tierra seca para airearla antes de mezclarla con un poco de sustrato nuevo. Mientras lo hacía he observado cómo pequeños insectos y ácaros, algunos casi microscópicos, huían buscando la oscuridad y el olvido del que yo les había privado tan bruscamente. La vida nos rodea por todas partes. Se me ocurre que una de las penalidades más difíciles de los primeros futuros colonos de Marte será habitar un mundo exento radicalmente de cualquier forma de vida o, lo que es lo mismo, estar tan verdaderamente solos.

9 comentarios:

Carme dijo...

Al colgar el teléfono cogí el coche y me acerqué al garden. Compré algunas florecillas y también albahaca, menta, hierbabuena y perejil... Qué casualidad! Y creo que me siento tan bien como tú! Besos

Jesús Miramón dijo...

¡Sí que es casualidad! Nos vemos el viernes. Estas semanas os he echado de menos. Un beso muy fuerte.

Victoria dijo...

¿Se pueden transplantar con el calor? ¿Un aloe también se puede trasplantar ahora? Quizá te parezca fuera de lugar la pregunta, pero ha venido a huevo. Aquí hace tanta calor que no se yo si sería conveniente. Un saludo.

Jesús Miramón dijo...

Aquí no ha hecho calor, más bien lo contrario, de hecho hoy ha llovido mucho. ¿No se pueden transplantar con el calor? Pues no lo sé. Otros años he plantado en estas fechas y nunca he tenido ningún problema (aloe no, nunca he tenido aloes). Espero que lo que he plantado hoy prospere y me permite hacer ricos pestos y comer muchos cherris... ¿Donde tú vives hace tanto calor?

Victoria dijo...

Soy de Córdoba, y aquí o te asas o te hielas. Llevamos unos días más fresquitos por la lluvia. Pero este año ha empezado muy pronto "la caló" como dicen que decimos por aquí.

Jesús Miramón dijo...

¡De Córdoba! Por aquí también hace mucho calor en verano pero, afortunadamente para mí, que sufro mucho con las temperaturas altas, creo que no hace tanto calor como en Córdoba. Aunque acabo de buscar las temperaturas de hoy y allí habéis tenido máximas cuatro grados superiores a las de aquí, 25 en Córdoba y 21 en Binéfar, tampoco es tanta diferencia.

A mí el verano me da pánico.

Victoria dijo...

En abril ya empiezo a temer lo que me espera. Odio el verano cada vez más, no me puede dar el sol, en cuanto sudo me dan jaquecas y se me baja la tensión, sólo salgo de noche como los vampiros y encima mis amigos dicen que soy muy quejica.
¡¡¡Soy una incomprendida!!! QUIERO UNA CASA EN EL NORTE. Le voy a hacer un poema al aire acondionado.

Ángela dijo...

Yo tengo una planta de incienso y un eucaliptus de los de hoja redondita esperando para ser trasplantados. Bueno, y unas tomateras y calabacines también. Por aquí no se puede plantar nada antes de junio, pues en mayo todavía hace frío e incluso nieva. Ahora bien, el verano, aunque es corto, es calurosísimo. No hay término medio.

Jesús Miramón dijo...

Climas extremos en las colinas negras de Dakota del Sur. Me recuerda aquellas películas de John Wayne donde pasaban directamente de la nieve al sol del desierto.