domingo, 12 de junio de 2011

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Mira el universo: todo ese inmenso territorio hecho de tiempo y espacio salpicado de nebulosas, agujeros negros y más de cien mil millones de galaxias que contienen, a su vez, centenares de miles de millones de estrellas. En la periferia de una de esas galaxias ocho planetas giran alrededor de una estrella mediana: acércate al tercero, atraviesa su atmósfera y sobrevuela sus océanos azules hasta alcanzar la escasa tierra firme. Observa que lo que parecía desierto y mineral comienza a mostrar signos de la existencia de algo parecido a una voluntad: ciudades, puertos, canales interiores, autopistas por las que circulan diminutos vehículos. Si te acercas todavía un poco más verás los viñedos, los campos de cebada, alfalfa y maíz, las granjas de terneros, las carreteras locales que llevan al pueblo, los almacenes y silos junto a la estación del tren, los tejados cubiertos de antenas, las calles, plazas y parques, la terraza de un ático que da acceso a una buhardilla donde un ser humano, uno entre los siete mil millones que habitan actualmente ese planeta, escribe que escribe, y nada más.

11 comentarios:

Elvira dijo...

Y nada menos, Jesús. Porque ese hombre escribe muy bien.

Buenas noches!

Ángela dijo...

¡Qué ignorancia la mía! No me había enterado de que Plutón ya no se considera un planeta. Y estaba yo tan campante.

nán dijo...

¡Qué grande! ¿no?

Aroa dijo...

y pequeño, el detalle!

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Elvira. ¡Buenos días!

Jesús Miramón dijo...

Fue en 2006 cuando Plutón fue expulsado de la primera división de nuestro sistema solar. Aquí explican muy bien por qué y cómo.

Jesús Miramón dijo...

Nán y Aroa, vosotros lo habéis dicho: grande y pequeño.

:-)

Miguel Baquero dijo...

No sé qué escritor dijo que mientras hubiera un chaval escribiendo en su habitación con un papel y un lapiz nada estaba perdido y el poder nunca habría triunfado del todo

Jesús Miramón dijo...

Miguel, eso yo lo amplío a cada vez que un panadero hace pan, un luthier un instrumento de música o un cartero reparte la correspondencia con honestidad y ganas de hacerlo bien.

Anónimo dijo...

Leer el post ha sido como revivir la primera escena de Agora. Precioso.
Carme

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Carme. Un beso.