viernes, 24 de junio de 2011

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La noche en la Sala de Observación de Urgencias del Hospital de Barbastro es larga e interrumpida por camas que entran y camas que salen. La mía, que no se mueve de su sitio, está junto a una de las ventanas desde la que se tienen unas bonitas vistas de la ciudad con las montañas al fondo del paisaje. He contado ocho camas separadas por biombos, un detalle, el de los biombos, que me hace pensar en la primera guerra mundial. Una de las enfermeras del turno de noche me conoce, ¡hoy mismo estuvo sentada al otro lado de mi mesa junto a su marido! Cuando me ve dice: ¿Pero qué haces tú aquí si esta mañana estabas tan estupendamente? Le cuento lo que ha pasado y me dice que no me preocupe, que seguro que mañana me dan de alta, que la llame si quiero agua o cualquier otra cosa y que procure descansar. La verdad es que es encantadora, como las demás. Las horas transcurren muy despacio y duermo a ratos, despertándome cada dos o tres horas. A las cinco menos cuarto el cielo comienza a clarear débilmente. Sentado en la cama frente a la ventana caigo en la cuenta de que ésta es la noche de San Juan, la más breve del año.

8 comentarios:

Angela dijo...

Jesus, te mando un abrazo desde Boston. Por si no llovia bastante en Rapid City, aqui estamos con mas lluvia y con un teclado americano que no tiene acentos.

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Ángela, ¡e intenta disfrutar de la lluvia! Ah, que lloviese aquí sería un consuelo para mí.

Elvira dijo...

Espero que ya estés de camino a casa, muy mejorado. Un beso

Jesús Miramón dijo...

Me dieron de alta ayer por la mañana, Elvira, sólo pasé allí una noche, la noche de San Juan, del jueves al viernes. Sólo por el hecho de estar en casa ya estoy un poco mejor. Gracias y un beso.

Portorosa dijo...

No hay mal que por bien no venga. Seguramente esta noche de San Juan la has vivido consciente como pocas, y desde una perspectiva nueva. No la olvidarás.

Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Desde luego, Porto, será una noche de San Juan que no olvidaré jamás. Un abrazo.

Javier dijo...

Un abrazo, Jesús. A ver si acaba la racha...

Jesús Miramón dijo...

Ojalá, Javier, ojalá. Gracias. Un abrazo.