viernes, 1 de julio de 2011

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Hace ya mucho rato que estamos los dos en el salón, cada uno a sus cosas, en silencio. Se me ocurre que tanto con la pareja como con los amigos íntimos esa es una prueba de armonía y confianza: poder estar juntos pero separados, sin necesidad de decir nada, cada uno absorto en sus asuntos y al mismo tiempo cómodo, feliz de la cercanía del otro.

6 comentarios:

Mayte dijo...

Totalmente de acuerdo contigo.

Elvira dijo...

Pues sí, eso es lo ideal, e indica muchas cosas. ¡Enhorabuena a los dos por esa armonía!

Jesús Miramón dijo...

Me alegro, Mayte.

:-)

Jesús Miramón dijo...

Bueno, Elvira, también tenemos nuestras épocas y nuestras discusiones como todo el mundo, ¿eh? Aunque, si he de ser sincero, ya casi no me acuerdo de la última. Estamos juntos desde los diecinueve años y nos conocemos, nos queremos, muy bien.

estrella dijo...

Pasa en esta casa lo mismo... Esos silencios compartidos, sabiéndonos el uno al otro, reconociéndonos en nuestras individualidades y, por qué no, disfrutando de ellas. Sucede en estos momentos en los que escribo.
Y si te digo que estoy con este hombre que comparte vida conmigo desde los 19 años ¿me creerías? pues así es... ¡Qué cosas, Jesús! A veces tengo la sensación de que nos conocemos mucho y bien desde hace tiempo.
Es sábado en la mañana. Amaneció hermoso. Primero, rosado. Luego el cielo se vistió de un dorado intenso. Ahora lo hace con un velo de perlas. Se siente la humedad pero hay brisa. ¡¡Buen día!!

Jesús Miramón dijo...

Estrella, tengo la sensación de que muchas de las personas que formáis parte de Las cinco estaciones tenéis mucho en común conmigo, o al revés, yo con vosotros. Seguramente por eso nos leemos y nos confortamos. Un beso.