sábado, 2 de julio de 2011

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Después del duro ensayo en la coral vamos a tomar unas copas a la terraza del Chanti. La ligera brisa nocturna hace que algunas mujeres tengan un poco de frío y todos los hombres estemos en la gloria.

15 comentarios:

koldo dijo...

¡¡sortudo!! brisas, terrazas, ensayos...

añil dijo...

Jajaja, suele ser así.

Un beso desde un lugar sin brisas.

giovanni dijo...

La ligera brisa nocturna llegó hasta acá, en mi fantasía, y me hizo bien.

Elvira dijo...

¿Por qué será que somos más frioleras?? Un beso

Jesús Miramón dijo...

Sí que lo soy, Koldo, lo soy. Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Daría lo que fuera para ser friolero, Añil. En serio. Sobre todo pensando en el cambio climático que se avecina. Ay.

Un beso.

Jesús Miramón dijo...

Me gusta esa idea, Giovanni, la brisa nocturna de Binéfar viajando a través de media Europa hasta alcanzar Holanda y tu casa.

Jesús Miramón dijo...

No lo sé, Elvira, pero estoy seguro de que alguien lo habrá estudiado porque, salvando muy contadas excepciones, yo a mi alrededor constato que es como tú dices, las mujeres sois más frioleras que los hombres. Un día de estos me dedicaré a investigarlo en internet. Un beso.

Ángela dijo...

¿Puedo preguntar qué ropa llevábais los hombres y qué ropa llevaban las mujeres?
Lo digo porque es frecuente que, en verano, las mujeres vayamos con vestidillos de tirantes y sandalias, mientras que los hombres llevan camisas o camisetas de manga corta, pantalones largos, y quizá zapatos ligeros o sandalias. De tal manera que hay dos partes del cuerpo que las mujeres llevamos descubiertas y que nos pueden hacer más sensibles a esas brisas nocturnas: los hombros y los tobillos.

Jesús Miramón dijo...

Ángela, estábamos tres mujeres y dos hombres. La amiga que dijo que casi tenía frío llevaba una camisa azul de manga corta y un pantalón vaquero, mi directora y también amiga una camiseta de manga corta y un pantalón ligero, mi otra amiga llevaba un vestido sin mangas, mi amigo una camisa de cuadros de manga corta y unos tejanos, y yo unas bermudas, una camiseta de manga corta y sandalias, que era lo que calzábamos todos. Como ves todo íbamos vestido de modo similar, excepto la compañera del vestido, que aseguró estar de maravilla con el fresco de la noche.

Ahora estoy en Zaragoza. Esta tarde a las siete había treinta y seis grados. Al salir del coche el sentimiento era como si un secador de pelo gigante estuviera soplando aire caliente sobre nosotros. Terrible (y vendrán temperaturas peores, porque en Zaragoza en pleno verano se alcanzan con facilidad los cuarenta y cuarenta y dos grados).

Elvira dijo...

Esa sensación del secador de pelo gigante soplando aire caliente la tuve yo en Sevilla una vez hace muchos años, en la estación de tren. Aquí no me pasa, afortunadamente. Solo te diré que me iba tirando el agua mineral de la botella por la cara y la ropa. :-)

Paco Principiante dijo...

Jesús, puedo preguntarte qué tono das?
Barítono? Tenor? Bajo? Contratenor?

Seguro que la operación "de narices" te a venido también de perlas para el timbre de la voz. Será más cristalina. Aunque para empezar el tener la nariz tapada es hasta bueno, así aprendes a cantar con el estómago, y no con la garganta.
Si un día voy por Binefar,¿me invitáis a un ensayo?

Paco Principiante dijo...

ejem... "HA VENIDO"
¿lo copio cien veces?

Jesús Miramón dijo...

Soy barítono y canto en la cuerda de los bajos, Paco. Y con la nariz tapada no se puede cantar. Si vinieras por aquí estaría encantado de que asisitieras a un ensayo (y la posterior copa en el Chanti, claro).

Ah, y sobre esa a en vez de ha, quien no haya metido la pata alguna vez que tire la primera piedra.

Un abrazo.

Paco Principiante dijo...

Me anoto lo del chanti.
Yo también he cantado a veces, y nuestro director de ensayo, para que la voz nos saliese del estómago (con más "profundidad"), nos tapaba la nariz.
Así, si cantabas más de garganta, te sonaba de un gangoso ridículo, y te obligaba a "engolar" la voz y a intentar desviar todo el aire por la boca. Verás, pruébalo.
Aun así, es como dices, con la nariz tapada no es plan de cantar, pero como ejercicio, a mi no me parece mal.
Un abrazo.