domingo, 3 de julio de 2011

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Reunión familiar en el huerto de mis padres. Después de comer la amenaza de las nubes negras se concreta en una tormenta típica de verano, violenta y juvenil. Al amparo del porche que construimos hace muchos años con nuestras propias manos contemplamos, con la atención de los espectadores de una obra de teatro o una película, la lluvia cayendo sobre las acelgas, los calabacines, los pimientos, los tomates, los ajos, las cebollas, los manzanos, los cerezos, los chopos, los pinos.

3 comentarios:

José Luis Ríos dijo...

Me gusta leerte.

Un abrazo

giovanni dijo...

Ese gusto de leerte hubiera sido menor si habías escrito: la lluvia cayendo sobre el huerto y los árboles... (en vez de las acelgas, los calabacines, los pimientos, los tomates, los ajos, las cebollas, los manzanos, los cerezos, los chopos, los pinos). Ese 'juvenil' también me encanta.

Sin embargo, no estoy de acuerdo con Aafke en sus sugerencias de concretizar ciertas escenas de mi novela. Trataré de explicar a ella y a mi mismo por qué no estoy de acuerdo y veamos si cambiaré de idea.

Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

Gracias a los dos, ¿quién iba a imaginar que horas más tarde estaría en un hospitla? Aunque, vistas mis últimas circunstancias, casi comienza a ser previsible... Un abrazo a los dos.