viernes, 29 de julio de 2011

210

La noche avanza hora a hora. La luna. El sol al otro lado. En el anillo que rodea a Saturno flotan rocas tan grandes como autobuses. Mis pulmones se llenan, se vacían y vuelven a llenarse de aire. Qué imaginación.

4 comentarios:

Portorosa dijo...

¿No duermes?

Jesús Miramón dijo...

Me fui a dormir después de escribir este texto. ¿Tú te levantabas o te acostabas a las cinco y media? :-)

giovanni dijo...

La noche es un excelente momento para escribir y sin embargo solemos escribir de día. Las horas avanzan igual de día.

Jesús Miramón dijo...

Siempre he sido noctívago (sobre todo si estoy de vacaciones). Un abrazo, Giovanni.