viernes, 5 de agosto de 2011

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Me ducho con agua fría para poder dormir. El truco consiste en no secarse demasiado con la toalla (el calor nocturno se encargará de eso más deprisa de lo necesario). Oh, mis pequeños dioses lares, ¿porqué no nací en Galicia, en Asturias, en el País Vasco, en Bretaña, en Normandía, en Irlanda, en Islandia? ¿Por qué quienes suspiran por este calor ignominioso no nacieron aquí?

7 comentarios:

Portorosa dijo...

Ánimo.
Aquí llueve, hoy. Y es verdad que en julio me he quejado del tiempo, que nos impidió disfrutar de nuestra playa, pero que conste que en general me encanta.

Ayer salieron mis hijos, con su madre, a hacer el Camino de Santiago, pero el Inglés, desde aquí. Paula estaba encantada de poder estrenar su chubasquero :)

Un abrazo.

Aroa dijo...

piensa que siempre podría ser peor... y acuérdate de los que sentimos sudar el asfalto nocturno

Jesús Miramón dijo...

Aquí hace mucho tiempo que no llueve en condiciones, más allá de las tormentas de verano vistas y no vistas. Pero, por hablar, hoy ha amanecido mucho más fresco que ayer. A ver si dura.

¡Menuda aventura va a ser para tus niños el Camino de Santiago! ¡Y encima con su mamá!

Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

¿También hace calor en Madrid? Bueno, pero ya te queda poco para emprender el camino del Norte...

:-)

Jesús Miramón dijo...

Retiro lo dicho, vuelvo ahora de hacer unos recados en la calle y hace un calor terrible, horroroso. Me voy directo a la ducha de agua fría.

Laura Baliñas dijo...

Nunca me importó el calor, yo lo prefiero. Y mira, soy casi de Finisterre, de Camariñas, en Coruña, a ti te gustaría.

Jesús Miramón dijo...

¿Ves, Laura? Queremos lo que no tenemos: tú quieres calor (a estas horas de la madrugada hace un calor tremendo) y yo quiero frío y lluvia. ¡El mundo al revés!