domingo, 7 de agosto de 2011

219

A la caída de la tarde vamos a dar un paseo junto al canal de Zaidín. Durante el trayecto nos tropezamos con los cuerpos devorados de dos conejos y una paloma torcaz. El agua de color azul piscina fluye lentamente en su curso de hormigón armado. Las moras ya han madurado. Siento con precisión cómo se escapa el verano. Qué no.