miércoles, 10 de agosto de 2011

222

He estado un buen rato dejándome mecer, arriba y abajo, a cierta distancia de otro mar de sombrillas de colores. Cuando el agua cubría mis oídos el sonido del futuro era sustituido por el de un pasado mucho más antiguo y silencioso que mi especie.

6 comentarios:

Gemma dijo...

Bello.

Jesús Miramón dijo...

Muchísimas gracias, Gemma.

Victoria dijo...

Maravilloso!!! Lo que para cualquiera puede ser un simple baño, tú lo conviertes en una experiencia única. A partir de ahora estaré mas pendiente de mis sensaciones.

Jesús Miramón dijo...

Tenemos que estarlo, Victoria, la vida es un regalo.

:-) (Y gracias)

NáN dijo...

Dicen que primero fue el Verbo, pero antes tuvo que ser el sonido del mar.

Jesús Miramón dijo...

Absoluta y científicamente cierto.