lunes, 15 de agosto de 2011

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Me odias porque hice aquello que debía hacer. ¿Culpas al viento por agitar las hojas de los árboles? ¿Odias al río por precipitarse hacia el mar? ¿No? ¿Entonces por qué me reprochas que anoche me alimentase de ti? ¿No sabes que las hembras de mosquito existimos para perpetuar nuestra especie?

4 comentarios:

Angela dijo...

Claro que lo se, pero me heriste, y eso es lo que te reprocho.

Jesús Miramón dijo...

Ah, pero no te herí más que el paso del tiempo ni la incertidumbre.

Además, ¿crees que los reproches humanos tienen algún efecto en la naturaleza?

Angela dijo...

Yo comprendo que tú, mosquito hembra, cumples con tu obligación y tu destino cuando me chupas la sangre, pero tú también tienes que comprender que a mí me causas un malestar y, a veces, puedes causarme la muerte. Ni tú ni yo podemos hacer nada para evitar ser lo que somos. Y recuerda, tú no eres más natural que yo: ambas formamos parte de la naturaleza. Los reproches humanos no están fuera de la naturaleza y su efecto no es ni más ni menos importante para la naturaleza que el efecto de tu picadura.

Jesús Miramón dijo...

Tienes razón, todo lo que existe en este mundo pertenece a la naturaleza, incluso los frutos de vuestro cerebro. Me voy zumbando a otro sitio.

:-)