miércoles, 17 de agosto de 2011

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Hace mucho tiempo, en un mercadillo junto a un lago, compré a un vendedor negro un elefante de madera con la trompa hacia abajo. Años más tarde alguien que lo vio en la repisa de la chimenea comentó que los elefantes con la trompa hacia abajo daban mala suerte, que los que había que comprar eran los que presentaban la trompa hacia arriba. Pensando en todas las cosas felices que nos habían sucedido desde aquella noche de ferias le pregunté por qué y la invitada se encogió de hombros. «Supongo que todas las reglas tienen sus excepciones», dijo.

9 comentarios:

Anusky66 dijo...

No se debe generalizar ,ni en las supersticiones.
Un besazo

NáN dijo...

el propio elefante es un animal excepcional

Paco Principiante dijo...

A unas malas, siempre se puede colocar el elefante sobre el lomo, así como al revés, y ya está.

Si a tí te va bien...

Saludos playeros.

giovanni dijo...

Tal vez la repisa misma traiga la suerte sin que importa lo que está encima.
Reedité el vídeo sobre el viaje en barco e incluí otra música; está en el blog.
Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

Anusky, Nán, Paco, Giovanni, ese elefante, comprado junto al lago de Bañolas cuando vivíamos allí, nos ha acompañado más de veinte años y ha conocido muchas mudanzas y dos felices nacimientos, como su compañera en la repisa, una salamanquesa de cerámica adquirida en La Bisbal. La suerte de esos objetos consiste en los recuerdos que traen a la memoria.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Yo creo que tu suerte es vivir esta vida nuestra (con sus alegrías y sus penas) como un regalo, como un motivo para ser feliz.
Así encuentras motivos para disfrutar día a día, de la familia, de las aficiones, del trabajo incluso de los amaneceres desde el hospital.
Eso, en mi opinión , es un don. tu don.
Y sí, anónima.

Jesús Miramón dijo...

Caray, anónima, muchas gracias (¿quién serás?).

Elvira dijo...

Yo también tengo uno negro muy bonito con la trompa hacia abajo. Hay suertes que nos las "fabricamos" nosotros. Otras no.

Un beso

Jesús Miramón dijo...

La palabra suerte tiene diecinueve acepciones en el diccionario de la RAE. Con eso está todo dicho.