domingo, 21 de agosto de 2011

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Vivo encerrado en mi casa, protegido del calor inhumano del exterior por el aparato de aire acondicionado. Sólo me consuela saber que también este tiempo lento, plano, aturdido, estéril, pasará. Qué ganas tengo de que llegue el otoño.

7 comentarios:

Anusky66 dijo...

ahora mismo esta cayendo un tormenton maravilloso , que espero refresque el ambiente asfixiante sobre todo por la noche.
Ya queda menos para el otoño
Un besazo

Ángela dijo...

Pues yo estoy disfrutando del verano y del calor (aunque en los lugares cerrados se empeñan en que pase frío y me tenga que poner una chaqueta), porque sé que pronto llegará ese otoño que no será otra cosa que un trámite para dar paso al largo y frío invierno que me mantendrá encerrada durante seis meses. Y disfrutaré de ese encierro creando y cosiendo, jugando con mis telas y mis hilos.

añil dijo...

A estas alturas del verano ya empiezan a añorarse las mañanas frescas de otoño y la lluvia en los cristales.

Un beso

giovanni dijo...

Aquí hemos corrido la mesita de desayuno a un lugar en el jardín donde captaba el sol de mañana. El sol ya está haciendo su viaje mucho más corto, lo que también se nota de noche. Ya empieza a oscurecer a las nueve o incluso más temprano. Espero que dure un rato más el verano en estos lares (es eso castellano?) y espero que para ti llegarán pronto temperaturas más soportables.

Un abrazo

PS: Tal vez te guste el agua de mi vídeo más reciente.

Luis Rivera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luis Rivera dijo...

Me he quedado a medias.
Vivimos en la espera del tiempo nuevo, el siguiente escalón, una promesa que aliviará el presente. Es que el aire acondicionado no es medicina...

Jesús Miramón dijo...

Ayer dijeron que hoy descendían levemente las temperaturas. Y tan levemente: ¡han bajado un grado! Cuando he montado en mi coche para regresar a casa después del trabajo el termómetro señalaba cuarenta grados. Viniendo por la carretera se ha estabilizado en treinta y ocho, uf...

Anusky, qué envidia esa tormenta madrileña de ayer.

Ángela, a ti te encierra el invierno y a mí lo más duro del verano. Claro que los inviernos de Dakota deben de ser tremendos. Los inviernos aquí, como recuerdas, no impiden salir a pasear con un buen abrigo (ay, sólo de pensarlo lloro de placer).

Añil, suscribo cada una de tus palabras. Ah, la lluvia en los cristales.

Giovanni, "lares" es perfecto y antiguo castellano, desde luego. He ido a mirar el tiempo previsto para hoy en Amsterdam y daban 16 de mínima y 22 de máxima, lo que viene a ser una primavera por aquí. No me extraña que desees un poquito más de verano todavía.

Luis, el aire acondicionado es medicina paliativa. Pero tienes razón, a veces vivimos esperando lo que vendrá. Claro que yo, con que lo que queda de agosto fuese como el pasado mes de julio, el más fresco de los últimos años, me conformaba...