viernes, 26 de agosto de 2011

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Al fin han descendido un poco las temperaturas y hemos podido recuperar nuestros largos paseos junto al canal de Zaidín. En algunos zarzales las moras más tempranas ya se han secado hasta consumirse en sí mismas. Una numerosa y bulliciosa bandada de estorninos ha cruzado el cielo rumbo a sus dormideros. En un momento dado nos hemos cruzado con una pareja como nosotros, incluso vestían de modo parecido y durante un instante, mientras caminábamos a su encuentro, hemos tenido la sensación de estar contemplando una imagen especular. «Hola, buenas tardes». «Buenas tardes, hasta luego». Tal vez ellos han pensado lo mismo.

4 comentarios:

NáN dijo...

Cruzarse con uno mismo quita soledad.

Jesús Miramón dijo...

Mirar un espejo.

giovanni dijo...

Ese "momento dado" corta o destaca el espacio en que moras y estorninos marcan el tiempo y parejas caminan, se reconocen y siguen su rumbo.

Jesús Miramón dijo...

Escribir es elegir palabras.