lunes, 29 de agosto de 2011

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Son las cuatro y media de la madrugada y llevo despierto desde las dos. Un grillo canta incansable en el silencio del pueblo dormido, roto muy de vez en cuando por el paso de un vehículo lejano. No quiero pensar que a las siete comenzará mi jornada laboral, eso no es práctico, mejor no luchar y relajarme, disimular que duermo, imaginar que duermo en la oscuridad como esos actores que al hacer de muertos en las películas no pueden evitar respirar.

9 comentarios:

Portorosa dijo...

Y casi mejor, que no puedan; por su bien :)

¿Y dormiste, al final?

Jesús Miramón dijo...

Sí, he dormido unas dos hoas más lo que dormí hasta las dos, cuando me desperté, unas cuatro en dos veces. Sin embargo estoy bien, me encuentro fresco. El día ha amanecido precioso, fresco y muy agradable. Las viñas están casi a punto de la vendimia. Me encantan los lunes. Un abrazo.

Luis Rivera dijo...

Si, yo también he dedicado mi blog al lunes, tan notorio es el fin del verano. Y también he dormido poco. Debe ser la estación.

giovanni dijo...

Me gusta el ruido del vehículo lejano que pasa. Todavía desaparece el sonido (como si no parara de desaparecer).
Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

Hola, Luis, el fin del verano todavía queda lejos por aquí, al menos si nos limitamos a mirar los termómetros.

Jesús Miramón dijo...

Por la noche, durante el insomnio, los sonidos tienen una textura diferente. Un abrazo.

Ángela Marcos dijo...

Pues yo tampoco he dormido bien, y eso que estoy en la otra punta del mundo. ¿Qué será?

Teresa, la de la ventana dijo...

Fui yo la que empezó con los insomnios, si os acordais. Esto debe ser como lo de bostezar, se contagia.

Jesús Miramón dijo...

Ángela, Teresa, a ver si va a ser una enfermedad contagiosa sólo transmisible de blog en blog, ajena a las distancias geográficas...

:-)