viernes, 16 de septiembre de 2011

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Esta noche Paula y Carlos cenan fuera con sus respectivos amigos, así que M. y yo nos hemos quedado felizmente solos, ajenos a las fiestas. Mientras escribo estas palabras ella prepara sus clases al otro lado de la misma mesa, ajena a mis pensamientos y sin embargo, qué misterio, ocupándolos completamente.

13 comentarios:

Elvira dijo...

Si vuelvo a nacer, me pido eso. :-))

Buenas noches, Jesús!

Jesús Miramón dijo...

Frente al momento de paz de ayer la música máquina de la carpa de las peñas sonando a todo volumen ahora mismo, cuando son ¡las ocho de la mañana! Una noche horrible. Menos mal que hoy es sábado... Buenos días, Elvira.

Portorosa dijo...

Qué bien.

(¡Y qué impresión me produce leer "Paula y Carlos", hasta que me sitúo!)

Jesús Miramón dijo...

Es que es toda una coincidencia, ¿eh? Nunca dejo de sorprenderme.

Aroa dijo...

compartes hijos con Porto!!! (nombres, nombres...)
qué bonito eso que dices

NáN dijo...

belleza.

Jesús Miramón dijo...

Aroa, y no compartimos el cumpleaños sólo por tres días ( y ocho años de diferencia). Un beso.

Jesús Miramón dijo...

Un abrazo, Nán.

Estoy tan contento de que por fin haga un poco de frío. Qué maravilla y qué felicidad: frío, al fin ha llegado el frío.

A filla do mar dijo...

Qué precioso, Jesús.
Me imagino una felicidad inmensa.

Jesús Miramón dijo...

Pequeña pero inmensa, a veces, sí.

Juan Avellana dijo...

Hola, Jesús. Ya sabes que me cuesta mucho dejar comentarios, pero a veces no puedo evitarlo :)
De tantas entradas como podía haberte comentado, me ha conmovido especialmente esta. Qué hermoso, qué bien contado.

Juan Avellana dijo...

Por cierto, este hombre --no sé si lo conoces-- me recuerda un poco a ti, enseguida verás por qué:
http://www.youtube.com/watch?v=AH7YxbuZQs8
Bajo el vídeo está la dirección de su página, donde se pueden ver todas las fotos.

Jesús Miramón dijo...

Muchísimas gracias por el descubrimiento, Juan, el vídeo me ha fascinado. En su autor he reconocido a un compañero de proyectos y visiones. Qué envidia de país el suyo, con tanta nieve y tantos bosques, y qué halago que digas que su trabajo te recuerda un poco a mí.

Ah, y gracias también por el comentario anterior. Un abrazo.