martes, 27 de septiembre de 2011

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Come. Haz el amor. Lee. Saca a pasear a tu perro. Mira una película en la televisión. Prepara la cena. Duerme la siesta en el sofá del salón. Sal a dar un paseo. Habla por teléfono con tus amigos. Dúchate. Visita a tu familia. Conduce tu coche a través de grandes avenidas o en estrechas carreteras locales rodeadas de campos. Mastúrbate. Duerme plácidamente. Despierta. Contempla cómo sale el sol.

10 comentarios:

fa mayor dijo...

Gracias por los saludables consejos.
Fíjate que lo que más me atrae de todo eso es lo de conducir, que a mis 44 he decidido sacarme el carnet.
Si soy capaz de lograrlo, me acordaré de tu entrada.
Buen día, Jesús.
Manoli.

giovanni dijo...

Curioso, yo también pensé al conducir un coche. Vi más espacio en las estrechas carreteras locales que en las grandes avenidas (aunque me gustan los 'autoroutes' en Francia).
Un abrazo

giovanni dijo...

Tal vez no sea tan curioso, porque hablas del conducir de manera evocativa y más extensa. O será por otra razón que Manoli y yo enfocamos esa posibilidad atractiva en la vida?

Jesús Miramón dijo...

Pues me parece una decisión muy práctica, Manoli. Ya sé que los coches tienen mala fama pero la independencia de movimiento que nos dan no tiene precio. El día -que llegará, estoy seguro- en el que los coches no contaminen todavía serán mejores.

Jesús Miramón dijo...

Hola, Giovanni, me parece que somos muchos los que disfrutamos conduciendo. A mí me encanta, me relaja mucho. Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Me parece que no logré lo que buscaba en la entrada de ayer con el enlace de la palabra final... :-/

Diva Gando dijo...

No hay que seguir el orden ¿no?

;·)

Jesús Miramón dijo...

¡No!

:-)

Portorosa dijo...

Estos de ABC, siempre tan alarmistas.
Dirán que es por el gobierno, ya verás :-)

Jesús Miramón dijo...

Ah, pero sus páginas científicas me gustan más que las de otros diarios que "supuestamente" deberían gustarme. Un abrazo.