jueves, 29 de septiembre de 2011

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Recientemente he podido confirmar que combatir las ambiciones más mundanas nos inmuniza contra ciertas manifestaciones violentas de los demás: aquellas que precisamente buscan herirnos aludiendo a tristes fracasos imaginarios. Ha sido una agradable sorpresa y también uno de los primeros frutos de una lucha tan larga como, a menudo, incomprendida.

10 comentarios:

Elvira dijo...

Ya lo dices ahí abajo, citando a Pío Baroja: "No he pretendido la gloria, ni el dinero, ni la importancia social. Vivir y contemplar. Ése ha sido mi ideal."

Gran cita. Comparto ese ideal, junto con el de mejorar algo la parcela en la que me ha tocado vivir. Cuando lo consigo, me pongo muy contenta.

Un beso

Jesús Miramón dijo...

Es una cita mágica porque puede convertirse en una capa de invisibilidad y también en un escudo protector de contrafuerzas magnéticas... Vivir y contemplar y lidiar con lo que venga, sea bueno, malo o magnífico, y nunca dejar de indagar. Un beso.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Es una de las cosas que me gustan de ti, Jesús. Otra es que te interesa, prácticamente, todo, de una u otra manera, pero todo.

Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

¡Es que todo es interesante! Un abrazo, José Luis, y buenos días.

Portorosa dijo...

Al final, creo que es cuestión de prioridades vitales.
Si otro viene y te ataca desde las suyas, midiendo con sus referencias, es muy probable que a lo más que llegue es a desconcertarte, pero claro, no a herirte.

Pero, a diferencia de otras tácticas, esta no es una coraza; esta permite entrar, pero/porque dentro hay alguien fuerte.

Empezamos el día. Así.
Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Y un día precioso, quince grados, viernes, después de haber dormido muy bien. Buenos días. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Y en esas personales batallas, a veces fieras, otras más calmadas, pero siempre, siempre largas y solitarias nos fortalecemos y nos enriquecemos. Y siempre ganamos, continuar en ellas es la victoria. ¡Que paseis un buen fin de semana!

Jesús Miramón dijo...

Es verdad, Anónimo (¿quién eres?), a veces la victoria consiste en continuar.

Anónimo dijo...

Soy sólo una lectora anónima de tu blog. Te leo casi a diario y me tiene cautivada el tono de tus entradas, me resultan agradables, positivas ...
Lo que leo, a veces me invita a reflexionar o a recordar y eso me gusta.
Un día me animé a comentar y como siempre respodes comenté en otra ocasión, cuando te preguntabas si sería anónimA, y así hasta hoy.
Pues eso que no soy más (ni menos)que una lectora anónima de tu blog

Jesús Miramón dijo...

Bueno, pues nada, lectora anónima, gracias y bienvenida de nuevo.