martes, 4 de octubre de 2011

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Salgo de Barbastro a las ocho y veinte de la tarde y decido regresar a Binéfar por la carretera comarcal de Estadilla. Me gusta conducir con los faros encendidos a través de la noche, el haz de luz artificial iluminando durante un instante los troncos de los olivos junto al asfalto antes de devolverlos inmediatamente a la oscuridad.

4 comentarios:

Diva Gando dijo...

Muchas veces hago yo lo mismo y me voy por las comarcales. El paisaje es mucho más ameno y variado.

Jesús Miramón dijo...

Yo amo las carreteras comarcales. Las arterias más pequeñas alcanzan los sitios más sensibles.

giovanni dijo...

Es algo para filmar. Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

Es verdad, hubo un tiempo en el que filmaba (con una cámara de fotos) desde el coche. Anoche escribía pensando en un travelling nocturno. Un abrazo.