sábado, 15 de octubre de 2011

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Después de cenar recogemos la mesa, distribuimos los platos, vasos y cubiertos en el lavavajillas, colocamos la pastilla de detergente todo en uno y lo ponemos en marcha. Sábado por la noche. En esta casa de noctívagos hoy nadie se acostará temprano.

6 comentarios:

Jesús Miramón dijo...

Lo que decía: son las dos menos cuarto y todo el mundo está despierto (en algún caso por poco tiempo, previas amenazas). Loa eterna al inventor de los fines de semana.

Miguel Baquero dijo...

No es una rutina con toque poético, como la de por ejemplo bajar a lavar la ropa al río, que siempre dio mucho juego literario, pero verás cómo en un futuro actos como poner el lavavajillas tendrán su aquel evocador y romántico

Jesús Miramón dijo...

Oh, Miguel, pero para mí ya lo tienen ahora. Lo digo en serio, ¿eh? Ya sabes cómo habitamos el mundo.

giovanni dijo...

Me gusta esa imagen, esa película corta de la vida diaria o mejor dicho de los sábados por la noche.

Jesús Miramón dijo...

Se parece un poco a uno de tus vídeos, ¿verdad, Giovanni? Simplemente la vida pasando.

giovanni dijo...

Sí, Jesús, bastante parecido y con pocas palabras (evocativas).