domingo, 30 de octubre de 2011

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¿Por qué decimos «cae la tarde», por qué decimos «la tarde se pone» o «muere el día»? Yo conozco la respuesta: porque somos como esos pájaros que reúnen abalorios, plásticos y otros objetos brillantes, porque somos como ellos.

4 comentarios:

NáN dijo...

Por primera vez, Jesús, no tengo ni puñetera idea de lo que quieres decir, aunque me suene bonito.

(tampoco necesito que lo expliques: lo guardo en la memoria y un día, viendo arrastrarse un caracol, lo recordaré y lo entenderé).

Jesús Miramón dijo...

¿Por primera vez? ¡No es posible!

Pero ahora siento la necesidad de explicar mi fracaso (cualquier texto que deba explicarse lo es).

A nosotros no nos basta con que sencillamente se haga de noche: la tarde debe caer, la tarde debe ponerse, el día debe morir ¡cuando las tres opciones son imposibles! Pero no importa, el ser humano es un devorador de metáforas, apostaría a que existe un gen responsable de eso. Apostaría también a que es el mismo que hace que algunos pájaros recojan cosas brillantes para convertir sus nidos en envidiables tálamos nupciales.

Algo así
más o menos.

Carmen dijo...

Es el miedo, que siempre vuelve.

Y es cierto que no decimos que la noche se muere, sino que se acaba. Como si no tuviera vida.

Jesús Miramón dijo...

Es cierto, Carmen, nunca decimos que la noche muere cuando, en realidad, todas nuestras noches son los días de otras personas.