viernes, 11 de noviembre de 2011

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Castaño de indias, Barbastro, noviembre de 2011.

4 comentarios:

koldo dijo...

¡¡¡¡GUAU!!!!

Elvira dijo...

En la casa de mis abuelos había dos castaños enormes. Luego quitaron uno, y ahora que es la casa de mis primos, ya no queda ninguno. Los echo de menos.
Mi padre se mudó a esa casa cuando estaba en silla de ruedas, al final de su vida (tenía E.L.A.), y muchos de sus mejores momentos los pasó viendo pasar las estaciones en los dos castaños.

Mira cuántos recuerdos me ha evocado tu foto.

Un beso

Carmen dijo...

Qué chulo, Jesús.

Jesús Miramón dijo...

Es uno de los castaños que rodean el edificio donde trabajo. En estos días son un espectáculo permanente, absolutamente bellísimo, no me extraña que los eches de menos, Elvira, sobre todo si los relacionas con los últimos años de tu padre. Un beso.

Koldo, Carmen, gracias y buen sábado.