miércoles, 30 de noviembre de 2011

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Luz rasante del amanecer, noviembre de 2011.

10 comentarios:

Ángel Ruiz dijo...

¡Oh!

Epolenep dijo...

¡Oh!

giovanni dijo...

Me gusta la luz y la hora. Era para filmar, girando lentamente la cámara 180 grados.

Jesús Miramón dijo...

Me gustan los caminos del campo. La hierba en medio, a salvo de las ruedas que dejan su huella sobre la tierra. Los charcos de lluvia.

Un abrazo a los tres y buenos días. Hoy comienza diciembre.

Ángel Ruiz dijo...

Relejes, así se llaman esos charcos hechos por las rodadas de los coches (lo aprendí gracias a Andrés Trapiello).

José Luis Ríos Gabás dijo...

El acto de fotografiar está más cerca de la lectura que de la escritura. Los fotógrafos son los lectores del mundo (Ferdinando Scianna).

Un abrazo, Jesús

Jesús Miramón dijo...

Relejes, es verdad, lo leí hace tiempo en tu blog, no me acordaba. Pero en el DRAE no habla de charcos sino de rodadas solamente, a no ser que Trapiello haga una metáfora entre el brillo de los charcos en las rodadas y la faja brillante del filo de las navajas, no sé.

(De relejar).

1. m. Rodada o carrilada.
2. m. Sarro que se cría en los labios o en la boca.
3. m. Faja estrecha y brillante que dejan los afiladores a lo largo del corte de las navajas.
4. m. Arq. Distancia entre la parte superior de un paramento en talud y la vertical que pasa por su pie.
5. m. Mil. Resalte que por la parte interior suelen tener algunas piezas de artillería en la recámara, estrechándola para que la parte donde está la pólvora sea más estrecha que lo restante del cañón.

Jesús Miramón dijo...

Qué buena reflexión sobre el acto de fotografiar, José Luis, me gusta mucho y estoy totalmente de acuerdo.

Un abrazo.

Miguel Baquero dijo...

Me encantan esos caminos hacia el bosque flanqueados de barro y con un pequeño charco en medio... Se puede imaginar el olor del paisaje incluso...

Jesús Miramón dijo...

A mí me hacen pensar en Chéjov.