sábado, 3 de diciembre de 2011

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Como soy el conductor me han permitido dormir una pequeña siesta: ha durado poco más de media hora pero me ha dado tiempo a soñar. Al abrir los ojos ya todo estaba oscuro. En la planta de abajo, frente a la puerta, el equipaje está preparado. Sólo falto yo. Cerraré este ordenador portátil en el que estoy escribiendo, lo guardaré en mi mochila, la colgaré de mi hombro derecho, bajaré las escaleras y diré: ¡vámonos, Zaragoza nos espera!

4 comentarios:

Paco Principiante dijo...

Buen viaje, Jesús.

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Paco. El viaje ha ido muy bien. Además me gusta mucho conducir de noche. Lo que ya no me gustan tanto, me doy cuenta a medida que voy cumpliendo años, son las grandes ciudades. Antes de venir al piso que tenemos aquí hemos pasado por una gran superficie a comprar algo de comida y todo el mundo, desde los empleados hasta el último cliente, me parecía extremadamente raro, friki, mutante. No sé.

giovanni dijo...

Qué lindo!

Jesús Miramón dijo...

De vez en cuando me gusta ejercer de macho Alfa (cuando me dejan... )

:-)