martes, 13 de diciembre de 2011

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Escucho a Sinéad O'Connor y de pronto aquella época resucita con una nitidez asombrosa. Yo había disfrutado de un año de excedencia cuidando a mi hija recién nacida y de un día para otro me tocaba regresar a Gerona, dejando a la niña y su madre en Zaragoza. No negaré que las primeras semanas fueron duras. Alquilé un minúsculo apartamento a pocos metros del trabajo y allí vivía de lunes a viernes a las tres de la tarde, hora en la que recorría a toda velocidad los cuatrocientos kilómetros que me separaban de mi familia. Crucé muchas veces el desierto de los Monegros, muchas veces el horizonte reverberó como si el asfalto hirviera, muchas veces me sentí pequeño bajo los oscuros cielos de tormenta sobre las colinas de yeso y tiza.

Conduzco en la autopista A-7. Tengo treinta años. En el radiocasete del coche suena la música de Sinéad O'Connor. Me aproximo a Barcelona ignorando que se trata de la ciudad donde mi hija estudiará dentro de dieciséis años, la rodeo y la dejo atrás.


Sinéad O'Connor - The last day of our acquaintance, 1990.

6 comentarios:

giovanni dijo...

Gerona, Zaragoza, un coche, música, un viaje largo, un apartamento chico, la madre, el bébé, el horizonte... Todo un mundo.

Un abrazo, Jesús.

Elvira dijo...

Tdo un mundo, muy bien evocado.

Besos a los dos

José Luis Ríos Gabás dijo...

Sólo hace quince años, aunque parezcan más. Creo que tienes poemas relacionados con lo que cuentas, así que no es la primera vez que lo revives, y lo revivimos, cada uno con lo nuestro.
Podríamos quedar antes de Navidad para tomar algo, o durante la Navidad.

Un abrazo a todos

Jesús Miramón dijo...

Sólo fue un año, pero pasar de cuidar a tu hija pequeña todos los días durante un año a no poder estar con ella durante toda la semana fue difícil al principio. Pero ninguna experiencia es estéril, y ésta no lo fue. Parte de lo que soy y de las cosas que valoro y priorizo ahora tienen que ver con aquella época.

Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Mundos y mundos y más mundos. Un beso.

Jesús Miramón dijo...

Encantado siempre de quedar contigo, José Luis, a ver si podemos encontrar un rato, tal vez la semana después de navidad, que tengo vacaciones. (Este fin de semana tengo concierto de Navidad). Ya hablaremos. Un abrazo.