lunes, 19 de diciembre de 2011

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Esta mañana el termómetro del coche señalaba tres grados bajo cero. La helada convertía el campo en el paisaje de un lejano y pálido planeta.

8 comentarios:

Alba Taboada dijo...

Aquí cortaba el aire y hasta la Puerta de Alcalá parecía temblar de frío.
Besos.

Jesús Miramón dijo...

Alba, amo el frío. El frío me da vida, estimula mi circulación sanguínea y, como efecto secundario, mi actividad cerebral. El frío me permite vestirme, llevar ropa, sentir su calor. Un beso.

Ángela dijo...

¿Tres grados bajo cero? A esa temperatura estoy yo casi en manga corta, hombre, je, je. De hecho, acabo de venir de unos recados. Son las tres de la tarde y estamos a uno bajo cero. Mientras hacía los recados, salía del coche sin abrigo ni nada, con una camiseta de manga corta y una chaqueta de punto fino con manga tres cuartos. Y como hace sol, todos tan contentos, comentando el día tan bonito que hace. Lástima que se me hace tarde, si no me iba a dar una vuelta en la bici.

Jesús Miramón dijo...

¡Anda, mírala qué chula se pone! Pues que sepas, ¿eh? que sepas, ¿vale? que yo también voy de manga corta en invierno, ¿vale? y que con una chaqueta de lana paso todo el invierno ¿eh? Y algunos años también ha hecho mucho frío por aquí, ¿vale? Que un año alcanzamos los catorce grados bajo cero, ¿vale? Y que sí, que seguro que allí en Dakota hace mucho más frío que aquí, pero... pero aquí también pega fuerte a veces, ¿eh?

:-)

Ángela dijo...

¡Juas, juas, juas! Aquí las chaquetas de lana las empezamos a usar a partir de quince bajo cero. Te cuento una anécdota de hoy mismo. Estaba yo en unos almacenes de artículos para granjeros. Allí venden desde caramelos hasta sillas de montar, pasando por ropa, alimento para animales, pollitos,un poco de todo. Me encanta ese sitio. Mientras andaba yo entre los pasillos, he oído el llanto de un niño muy pequeño. He ido a ver, y era un niño de dos meses, en su sillita con una cubierta de cremallera. He abierto la cubierta para tocarle la manita y, no te lo pierdas ¡estaba el crío en manga corta, con una camisetina de nada!

Jesús Miramón dijo...

¡Vale, me rindo! (Jó)

Elvira dijo...

Yo con ese frío no soy nadie, me acobardo, me encojo, me encuentro fatal!!! Me gustaría ser como vosotros (en invierno, claro).

Jesús Miramón dijo...

Ay, Elvira, visto el futuro o, más bien dicho, presente calentamiento global, vosotros los frioleros sobreviviréis. Nosotros los osos polares estamos condenados. No nos olvidéis nunca.