Hace ya un rato que algunas de las personas que más quiero se han ido, cuando no quedaba mucho que recoger porque ellos son de los que ayudan a cocinar, a fregar y secar y dejarlo todo limpio, algo que se agradece muchísimo. Por supuesto tenemos comida para varios días (caldo de cocido, lubinas con salsa Orio, ternasco con patatas) pero esto era de esperar. Ahora estoy muy cansado. En el piso de al lado todavía se escuchan ruidos de fiesta. En el exterior ha descendido la temperatura. El tiempo se ha detenido. Me siento en paz.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
![Innisfree [Mayo de 2004 - Mayo de 2005]](http://lh4.google.com/image/jesusmiramon/Rfl6mvdkXMI/AAAAAAAAAIQ/GeLDfT7zXZU/El-hombre-tranquilo.jpg?imgmax=144)
![Cuaderno de un hombre de cromañón [Agosto de 2005 - Enero de 2007]]( https://lh3.googleusercontent.com/-1xeNjsyUSyk/TqmShqYjKxI/AAAAAAAADuc/nd_Ds9op4iw/s130/Manos.jpg?imgmax=144)




10 comentarios:
Parece increible, pero pasarselo bien, también cansa, y mucho.
A descansar, amigo.
¡Ay! Lubinas en salsa y ternasco, sobre todo el ternasco. A ver si se os van a estropear. Si ves que tal, manda el ternasco para acá, mmmmm. Bueno, y el caldo de cocido, que aquí no se encuentra gallina. Es alucinante, en estas latitudes los pollos nacen por arte de magia. Vas al mercado, pides gallina y te miran como si acabaras de llegar de otro planeta.
Yo he preparado canelones para hoy, que hacía mucho que no los comía y me encantan. Algo es algo.
Ruido-silencio, exterior-interior.
Un abrazo, amigo.
¡Paco, mira si cansa que todavía no me he recuperado al cien por cien!
Un abrazo.
Ángela, el caldo y las lubinas han caído hoy y estaba todo muy rico, no tanto como el sábado por la noche pero todavía rico; mañana caerá el ternasco al horno con patatas. ¿No venden gallina para caldo en Norteamérica? Comprendo que en las colinas negras no vendan boquerones, de acuerdo, pero ¿gallinas? ¡Estos romanos están locos! Seguro que los canelones estaban buenísimos. Hace mucho tiempo que no los cocino, mira, me has dado envidia, esta semana prepararé una bandeja.
Un abrazo, Giovanni, y a ver si me centro y termino el trabajo que llevamos entre manos.
Nada descansa tanto como el tiempo apresurado que al final se detiene.
El año entero será el que pronto descansará.
Un broche perfecto para el día de Navidad. Logras trasnmitir esa sensación de paz.
Gracias, Condesa, bienvenida a este blog.
Publicar un comentario en la entrada