jueves, 5 de julio de 2012

Sin título

Después de tanto tiempo
tu cuerpo
entre mis brazos.

9 comentarios:

José Luis Ríos Gabás dijo...

Cuánto con tan poco.

Un abrazo

giovanni dijo...

Na al die tijd
jouw lichaam
in mijn armen.

Hermoso, incluso en holandés.

NáN dijo...

Un buen canto a la paciencia y la satisfacción.

Jesús Miramón dijo...

Uno de los secretos de los amores duraderos es que dan frutos exquisitos.

Un abrazo a los tres.

Elvira dijo...

Muy bello. Y supongo que debe ser una de las mejores situaciones que se pueden vivir.

Besos

Jesús Miramón dijo...

Una de ellas, sí. Un beso, Elvira.

Jesús Miramón dijo...

Editando entradas del blog encuentro el borrador de esta entrada, escrito el día anterior al de su publicación. Lo dejo aquí como testimonio del proceso de destilación que escribir significa para mí.

Versión (y nunca mejor dicho porque fue en verso) final:

Después de tanto tiempo
tu cuerpo
entre mis brazos.

Texto original:

Días de reencuentro. Después de diecinueve años, más allá de partos, crianzas y experiencias comunes, ella estaba allí, entre mis brazos, tan preciosa y única como el primer día.

Anónimo dijo...

Me encantan los procesos creativos. Gracias por ofrecernos los tuyos. Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

¡Cuánto me gustaría saber quiénes sois los anónimos!

(Gracias a ti)